martes, 16 de diciembre de 2014

Ideas para Santa Claus y Reyes Magos

Por Merle Guadarrama



Llegó la época más linda del año, al menos para mí y estoy segura que para muchas de ustedes también. 

Ilusión, amor, buenos deseos y, dar sorpresas y dibujar sonrisas con algún obsequio para nuestros hijos, sobrinos o cualquier pequeñín. 

Pero qué regalamos, creo que lo mejor es ver la edad y las necesidades de la personita a la que vamos a sorprender. 

Les dejo un listado y espero les dé una idea y puedan tener ¡felices compras!

1.- Libros didácticos 
2.- Tarjetas con imágenes y sus nombres  
3.- Triciclo o bocileta
4.- Bloques de LEGO
5.- Pelotas 
6.- Bota de dulces 
7.- Juguetes musicales
8.- Ropa interior o calcetas 
9.- Una alcancía
10.- Cuentos

Recuerden que hay que buscar calidad y aprendizaje, algo que les guste a nuestros y sobre todo nos haga pasar tiempo con ellos para divertirnos y aprender. Recuerden que los niños, más que querer regalos caros, quieren despertar su imaginación al lado de sus papás y/o hermanitos.

Evita accidentes en esta época decembrina

Por Claudia Castro



En esta época en la que andamos de fiesta, apuradas con los preparativos para la cena navideña, las compras de los regalos, poniendo el Árbol, la convivencia con la familia y los amigos, no está por demás recordarles algunas medidas de seguridad importantes para evitar contratiempos que arruinen la tranquilidad con la que uno debiera pasar estos días.
No olviden que la seguridad de los más pequeños de la casa empieza en el hogar. Aunque todos los miembros de la familia tienen las mismas posibilidades de sufrir un accidente. Las estadísticas demuestran que en el hogar, niños y niñas de hasta 4 años sufren los accidentes en mayor medida, en donde las caídas, los golpes, quemaduras y ahogamientos son los más frecuentes.

1. ¡Cuidado en la cocina!
Hay que mantener a los niños alejados para evitar quemaduras. Eviten que los niños se atraviesen en el camino mientras ustedes llevan el pavo recién salido del horno y ni siquiera que se acerquen a la estufa o al horno.

2. Desconectar el árbol
Eviten dejar conectado el  Árbol de Navidad si no hay nadie en casa y no dejen que sus niños se acerquen a los enchufes. Recuerden que todo les da curiosidad y no faltará quien intente meter los dedos en el enchufe o meterse a la boca las clavijas.

3. Pirotecnia
Ten mucha precaución con el uso de la pirotecnia en estas fechas o velas durante las Posadas, por ejemplo, ya que pueden ocasionar accidentes y provocar quemaduras en niños y adultos.

4. Intoxicaciones
Mucho cuidado con lo que dejen al alcance de los niños. La principal causa de siniestralidad infantil dentro del hogar son las intoxicaciones, que ocurren en su mayoría de forma accidental.
Los principales productos implicados son los medicamentos, seguidos por los productos de limpieza, los cosméticos, y los productos del hogar. Y ocurren por vía oral en un 90 por ciento de los casos. Los niños menores de 3 años son los que más sufren intoxicaciones.

5. Supervisión por un adulto
Lo mejor para evitar cualquier tipo de accidente es que un adulto esté a cargo de supervisar a los menores del hogar para evitar cualquier percance en esta época.

6. Protegerlos del frío. 
Además de los accidentes, también es importante protegerlos de las enfermedades respiratorias. Una bufanda, el gorro, los guantes, ropa abrigadora y una cobija son indispensables en estos días, sobre todo si tienes previsto regresar tarde a casa.

lunes, 15 de diciembre de 2014

10 cosas qué hacer con los niños en vacaciones

Por Ceci Torres



Las vacaciones están por llegar, y un par de semanas a veces nos parece mucho tiempo para tener a los críos en casa.

Les damos algunas recomendaciones e ideas para hacer con ellos estos días.

1) Llevarlos al parque.
Hoy en día ya hay muchos parques que cuentan con un área especial y protegida para los pequeños, en donde puedes encontrar de todo, desde resbaladillas, columpios, pasamanos, subes y bajas, hasta enseñarlos a andar en bici, patines, triciclo. Qué mejor que un lugar en donde puedan convivir contigo y/o con otros niños y además no cuesta nada.

2) Actividades al aire libre.
Existen muchos lugares como La Marquesa, el Desierto de los Leones, donde hay actividades para toda la familia. Encuentras caballos, motos, cochesitos, pesca y un sinfín de actividades en donde todos pueden realizar todos los miembros de la familia lo que prefieran. Además, los espacios son muy amplios y puedes llevar pelotas y otros juegos para convivir con ellos y con la naturaleza.

3) Llévalos de museo. 
Hoy en día existen en nuestro país muchísimos museos y te aseguro que en la mayoría encontrarás algo que les llame la atención, como el Museo de Historia Natural, en donde les encanta ver a los animales y aprender su historia y hábitat o el Museo del Papalote en donde pueden hacer de todo y aprender. Estos días también pueden ser para que su cabeza siga creando y aprendiendo.

4) Llevarlos a escuchar a un cuenta cuentos. 
¡Ufff esta es una de mis actividades favoritas! Puedes ir a alguna librería como el Centro de Cultura Económica que tiene un día en específico al mes que lo hace o lugar específico con Algarabía que organiza en estos días estas actividades para los pequeñines.
También Mario Iván Martínez se presenta en el Teatro Chapultepec todos los domingos con distintas historias que les encantarán.

5) Ir al cine.
Estos días también son para consentirlos y cómo van a estar de vacaciones seguro la cartelera estará llena de distintas opciones para que los lleves. Además, existen lugares como Cinépolis que cuentan con una sala especial -la Sala Junior-, en donde los niños pueden jugar y ver la película, ya que tienen un tobogán, alberca de pelotas y otros juegos que los entretendrá antes y después de la función.

6) Ir al teatro.
También éste se ha convertido en un gran entretenimiento para ellos, ver a sus personajes favoritos en vivo, los hace experimentarlo de forma diferente. 
Hay varias opciones como Peppa, la cerdita en el Centro Cultural 1, o la obra Lluvia de alegrías se presenta en el Teatro Milán Infantil.
A las niñas llevarlas a ver Una Navidad con Santa y las princesas en El Farolito o la Fábrica de Santa que se presenta el 20 de diciembre en el Teatro Metropolitan, son una excelente opción.

7) En casa.
Tenerlos en casa ya no es tan complicado, existen varias actividades. Por ejemplo, puedes ponerte a hacer masa o plastilina casera con ellos y después armar a sus personajes favoritos juntos, colorear con acuarela o colores.
Afortunadamente ya contamos con opciones como Netflix, los cuales se pueden convertir en nuestros mejores amigos, ya que tú decides qué programas y/o películas ponerles, además de que encuentras una gran variedad de títulos, aunado a los estrenos que están realizando, Para más información puedes checarlo en www.netflix.com.mx

8) Otros lugares.
Hay otros lugares, que aunque la entrada tiene un costo, son alternativas para esta época. Tales son los casos de Picolomondo, Kidzania, Six Flags, La Feria de Chapultepec, en donde dependiendo de la edad de tus hijos podrás elegir la mejor opción y tal vez ponerte de acuerdo con amigas o mamás de sus compañeros para que juntos pasen un rato agradable en estos lugares.

9) Patinar en hielo.
Contamos con un par de opciones tanto en el Sur, como en el norte de la Ciudad como la Pista de Hielo de San Jerónimo, la pista del Centro Comercial Santa Fe e Interlomas, con donde puedes llevar a tus hijos a pasar un rato agradable y de paso puedes ver algunas tiendas para entretenerte un rato.

10) Cursos y talleres
Para estas épocas hay lugares que organizan cursos y/o talleres para los niños, tal es el caso del Museo de Arte Popular, en donde les enseñan a los niños a realizar artesanías para estas épocas, o el Museo del Caracol en donde además de conocer la historia del globo, podrán elaborar su propio globo de Cantoya.

Si quieres conocer más actividades te recomendamos visitar www.plans4kids.com, donde encontrarás mucho más información.

Esperamos que estas fechas las disfruten y disfruten cada momento con sus críos.

domingo, 14 de diciembre de 2014

Padre primerizo

Por Papá Moderno*



Ser padre primerizo ha sido la aventura más interesante y satisfactoria de mi vida, he vivido intensamente cada momento, tanto los buenos como los no tan buenos. El haberme convertido en padre también ha representado un reto interno, ya que he tenido que enfrentar mis miedos, poner a prueba mis aprendizajes y hasta crear mi camino en y con la maravillosa familia que el día de hoy tengo.

Nunca comprendí cuando me dijeron que aprovechara porque sólo iba a ser bebé una vez y que se iría muy rápido el tiempo, hoy lo comprendo y me llena de mucho orgullo recordar todo lo que hemos vivido y todo lo que hemos crecido, pasé del primer pañal que cambié catastróficamente a platicar fluidamente de estrategias para cambiar pañales, qué hacer con los cólicos, el llanto, pomadas para bebé, pediatras, horarios de sueño y demás aspectos que simplemente aprendí de forma acelerada.

Como padre primerizo de repente te das cuenta que no tienes idea de qué hacer con tu bebé porque parece, al principio, que sólo duerme y cuando está despiert@ no hace muchas gracias que digamos, pero no te engañes, su cerebro está absorbiendo estímulos a una velocidad inimaginable, está configurándose para poder ser toda una persona con toda la complejidad que se te pueda ocurrir.

Lo anterior significa que, al menos para mí, tengo que buscar la mejor forma comportarme para mi hija para que pueda cuidar sus emociones y ser feliz, para que no caiga en manipulaciones o chantajes en sus relaciones interpersonales, para que no pierda la oportunidad de aprovechar la vida sin importar las circunstancias, para que pueda navegar lo mejor posible en una sociedad intolerante y machista como la nuestra, para que pueda darse cuenta sin remordimiento ni culpa que logró superar a sus padres (pongo toda mi fe en esto) y que es momento de crear su propio camino aun cuando no sea el señalado por lo que en casa vivió. 

Para que cuando establezca una relación significativa de pareja (ya sé que me adelanté años) lo haga desde una auténtica aceptación de ella y de quién ella haya elegido. Para que, si la sociedad le cierra una puerta en la cara, ella tenga la capacidad de saber si es momento de tirar la puerta o de buscar otra entrada, para que sepa decir que no, aun cuando sea señalada por los prejuicios y sesgos moralinos de la sociedad.

Efectivamente por todo esto y más quiero enseñarle a mi hija todo lo que he aprendido desde mi experiencia… porque en el momento que la vi caminar sola hace un par de meses me di cuenta que el destino de los hijos es seguir caminando su vida independientemente de los padres, porque me di cuenta que hoy me pide la mano para que la acompañe por su muñeca, pero el día de mañana probablemente ni me avise que fue por la muñeca y el único salvavidas contra el instinto paterno de sobreprotección será la satisfacción de que a mi hija le enseñé todo lo que puedo ser.


*Papá Moderno, consejo y ayuda para padres primerizos es un blog creado para compartir experiencias y conocimiento práctico, contiene entradas de “anécdotas” y entradas de “estrategias”. Ambas son desde un punto de vista personal, las anécdotas son un relato sin prejuicios ni máscaras de la experiencia de ser padre primerizo, las estrategias publicadas están encaminadas a facilitar la crianza, la resolución de problemas y mantener estable la relación de pareja ante los cambios de la familia.


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@papamodernoblog

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viernes, 12 de diciembre de 2014

Si quiero ser mamá

Por Luz María Jiménez*


Llevaba cerca de tres días de retraso, pero no me preocupaba porque sentía algunos síntomas premenstruales, aunque no del todo claros. Lo único extraño es que me daba mucho sueño y me quedaba dormida al leer el material de una investigación para mi tesis.

Pasaron tres más y nada, no me bajaba. Empecé a preocuparme. A los dos días decidí ir al laboratorio a realizarme una prueba de embarazo. Esperé los resultados con cierto nervio, sentía incertidumbre. Cuando me los entregaron los leí, pero no entendí nada. Los números mostraban una cantidad de “algo” en mi sangre y la cantidad de referencia. 

Decidí que lo mejor era visitar al ginecólogo. Lo hice sola, sin decirle a nadie. Esperé en una sala acogedora a que el médico me atendiera, hojee una revista y poco después tocó mi turno. Le expliqué a mi doctor algunos síntomas y enseguida entré al área de revisión.

No recuerdo cuánto tiempo pasó entre mi llegada, la conversación de rutina y el momento en que me instalé para la revisión. El doctor introdujo algo en mi cuerpo y vio su monitor. “Estás embarazada”, -me dijo-. Observé un pequeño punto en la pantalla y el tiempo se paralizó, sentí frío en mi cuerpo, un apretujón en el estómago y comencé a temblar. No recuerdo lo que me dijo el médico después. Fueron segundos, que parecieron horas, no lo sé. 

Me incorporé y me vestí. El doctor ya me esperaba en su oficina. Cruzamos algunas palabras. Sólo recuerdo que le dije que estaba sorprendida, que no era algo que esperaba, no por el momento, quizá en uno o tres años más, pues tenía planeado titularme. Él respondió que no veía mucha diferencia en el tiempo.

Salí, me subí a mi coche y comencé a llorar. No lo podía creer, llamé a una amiga y le dije que no sabía qué hacer. A mi novio no le quise contestar. Llegué a mi casa, seguí llorando. Tenía miedo, ¿cómo se lo iba a decir a mi mamá?, ¿cómo iba a enfrentar esa responsabilidad si apenas dos meses atrás había perdido mi empleo?

Por la noche mi novio llamó y no aguanté más, le di la noticia por teléfono. No tuve la oportunidad de ver su reacción, sólo me dijo que estaba bien, que iría a verme.

No sé como describir lo que vino después. Entre mi enojo, frustración, miedo, confusión busqué una de esas clínicas para abortar. Él me acompañó. Entré a una revisión con el médico que me lo practicaría. La clínica tenía una apariencia horrible, se veía insalubre, mal acondicionada, con apenas un poco de luz. Dentro del consultorio el médico me realizó un ultrasonido. Observé un punto ahora más grande  y escuché, por primera vez, un ruido extraño. Era el corazón de mi bebé.

El médico fue muy claro: “de una vez te digo que es un procedimiento complicado, hay probabilidades de que salga bien o en el peor de los casos te perfore la matriz y haya una hemorragia interna”. 

Salimos de la clínica confundidos, con miedo. Mi novio, ahora esposo, no quería que lo hiciera, insistía en que me iba a apoyar y no me dejaría sola. Realmente no me sentía segura de hacerlo, creo que sólo tenía miedo de cómo enfrentar la situación. Subimos al coche y nos fuimos. Decidí que tendría a mi bebé, que si había muchas madres valientes y trabajadoras que luchaban por sus hijos para sacarlos adelante, yo también podía hacerlo. Decidí que cualquier cosa que hiciera sería con él a su lado, tomados de la mano y así ha sido. 

Voy a cumplir seis años como mamá y a pesar de tantas circunstancias no me arrepiento de haber tenido a mi bebé.  Es una gran bendición que me ha dado la vida y un niño maravilloso.


*Periodista de profesión. Mamá de tiempo completo. Me encanta correr y cada proyecto lo hago de la mano de mi familia



Mamá de cuento

Por Lizette Zavala*


¿Han tenido esa sensación extraordinaria en que el mundo se detiene y no hay nada más a tu alrededor, sólo el momento único que estás viviendo? Ese fragmento de tiempo que parece recortado sólo para ti. ¿Lo han sentido?

Pues es exactamente eso lo que siento cuando, cada noche, mi pequeña y yo leemos un cuento. Yo leo una página, y ella lee la siguiente, aún lenta y torpemente, pero para mí es como si escuchara al mejor poeta del mundo leer sólo para mí. Y así, de repente, saltan a nuestro alrededor ranas con saco y sombrero que se escriben cartas; aves que buscan sus colores o ardillas miedosas que debemos ayudar a ser valientes.

Leer juntas nos permite compartir aventuras, hacer reflexiones, reírnos, sorprendernos… es nuestro espacio. Leyendo me ha compartido sus miedos poniendo su manita en mi boca para hacer una pausa y hacerme esa confidencia que tanto trabajo le había costado. 

Cuando eres una mamá que trabaja, el tiempo se vuelve un factor fundamental, y administrarlo es un reto a conseguir cada día. Así, para mí esos 15 minutos son parte de mi agenda, de la más importante, porque estoy construyendo recuerdos, generando emociones y compartiendo secretos… y no hay nada mejor.

*Mi nombre es Lizette Zavala, soy comunicóloga, mamá de una pequeña gremlin de 7 años, esposa de un geógrafo que me dibuja los mejores mapas de vida, me encanta correr y soy una apasionada de las letras. 
También me puedes encontrar en Twitter como @lizzava o en el blog
 www.cronicasdeentradalibre.com

jueves, 11 de diciembre de 2014

Aprendiendo a poner límites

Por Sonia Soto Maya




Nos guste o no, vivimos en una sociedad en la que existen reglas y sobre ellas debemos educar a nuestros hijos. Reglas tan elementales como la sana convivencia, el respeto a los demás, la tolerancia, son conceptos que nuestros hijos deben entender y practicar para poder interrelacionarse en ella.

Sí, ya sé que decirlo se escucha muy sencillo, también sé que ponerlo en práctica es quizá lo más difícil de ello, sin embargo, es necesario que lo hagamos porque de lo contrario nuestros hijos podrían pensar que pueden andar a diestra y siniestra haciendo destrozos porque no fuimos capaces de decir no y poner límites.

Esta parte en especial es lo más duro que nos toca como padres, constantemente me pregunto si lo estoy haciendo correctamente ¿ustedes no? Por ello decidí que por el momento, y hasta que mi hija tenga la capacidad de tomar decisiones y asumirlas, yo soy la adulta aquí, y por lo tanto soy quien decide.

Puede parecer una frase muy autoritaria, pero piensen por un momento en mamás que permiten todo a sus hijos y en cuanto menos se dan cuenta éstos ya no reciben indicaciones ni les hacen el mejor caso: algo tan sencillo como ponerles el sueter, porque está comenzando a sentirse frío, puede convertirse en una verdadera batalla campal.

Antes decían que una nalgada a tiempo podría evitar muchos dolores de cabeza, aunque no estoy de acuerdo con educarles de esta manera, sí estoy de acuerdo en que hay que comenzar primero con el respeto hacia su círculo más cercano: padres y abuelos.

No podemos permitir que nos vean con ojos de pistola, mucho menos que a la menor provocación nos levanten la voz, claro que ello también requiere comenzar por nosotros y enseñarlos con el ejemplo, ya saben lo que dicen, las palabras educan, pero el ejemplo arrasa.

Una forma que yo encontré para que Ana Luisa comenzara a integrarse a las reglas de la casa fueron sus juguetes, las primeras veces después de que jugaba yo le enseñaba a recoger y poner de nuevo todo en su lugar, ahora ella sabe que si se tira algo al terminar se debe recoger y poner en su lugar.

Otro ejemplo es la basura, si vamos por la calle y trae una bolsa o algo, si encontramos un bote le enseño que ahí se debe depositar, de lo contrario deberá depositarse en el bote una vez que lleguemos en la casa, nunca en la calle.

Dependerá supongo del momento que viven tus hijos de las reglas que les debamos enseñar, los especialistas dicen que desde el momento que nacen hay que comenzar a establecerlas, sé que cada uno encontraremos la forma de hacerlo, sólo debemos buscar ser siempre coherentes.