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lunes, 22 de diciembre de 2014

Construye tu Navidad con LEGO

Por Merle Guadarrama 



El fin de semana Charlas de Mamás estuvo presente en la inauguración de una de las actividades más recreativas y divertidas para nuestros hijos. 

Como hemos venido platicándoles ideas de qué hacer en vacaciones con los peques y justo hoy que ya están en casita creánme que  les tenemos una muy buena opción. 


LEGO, sí, esos bricks que tanto les gustan a nuestros niños, estará del 20 de diciembre al 7 de enero en el Papalote Museo del Niño. 

Podrán ver el Árbol LEGO de Navidad más grande de México creado con estos bloques, mide apróximadamente 5 metros.



Además gozarán de diversas actividades de construcción libre para que nuestros bebés puedan echar a volar la imaginación, también hay una alberca de bricks, torneos, figuras formadas con los bloques y una gran cantidad de diversión. 






Pero para las mamás que tenemos bebés muy chiquitos no se preocupen pues hay actividades para divertir a niñas y niños desde un año y medio y hasta 14 años.


Y ¿porqué no? también los papás nos podemos divertir y pasar un gran momento a lado de nuestros hijos donde todos podemos aprender pues nuestro límite es la imaginación.

Vale mucho la pena que en estas vacaciones tomen esta opción porque además de poder entrar a la sala LEGO podrán tener acceso al Museo y divertirse mucho.

No dejen de contarnos qué les pareció y recuerden que lo importante es pasar tiempo con nuestros hijos, ese tiempo es muy enriquecedor y nos sirve a ambos. 


Es una época de compartir y qué mejor a lado de nuestros tesoros. 

Nos seguimos leyendo y ¡a divertirnos!





martes, 16 de diciembre de 2014

Ideas para Santa Claus y Reyes Magos

Por Merle Guadarrama



Llegó la época más linda del año, al menos para mí y estoy segura que para muchas de ustedes también. 

Ilusión, amor, buenos deseos y, dar sorpresas y dibujar sonrisas con algún obsequio para nuestros hijos, sobrinos o cualquier pequeñín. 

Pero qué regalamos, creo que lo mejor es ver la edad y las necesidades de la personita a la que vamos a sorprender. 

Les dejo un listado y espero les dé una idea y puedan tener ¡felices compras!

1.- Libros didácticos 
2.- Tarjetas con imágenes y sus nombres  
3.- Triciclo o bocileta
4.- Bloques de LEGO
5.- Pelotas 
6.- Bota de dulces 
7.- Juguetes musicales
8.- Ropa interior o calcetas 
9.- Una alcancía
10.- Cuentos

Recuerden que hay que buscar calidad y aprendizaje, algo que les guste a nuestros y sobre todo nos haga pasar tiempo con ellos para divertirnos y aprender. Recuerden que los niños, más que querer regalos caros, quieren despertar su imaginación al lado de sus papás y/o hermanitos.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

¡Nos han tomado la medida!

Por Merle Guadarrama 




Se tiran al suelo, nos hacen ojitos “Remi”, nos paran la trompra, rompen en llanto y… ¡corremos a verlos! 

Muchas abuelas dirán que los dejemos llorar, que hagan pulmón pero ¿hasta qué punto debemos ceder como padres? ¿Nos toman la medida? 

Es complicado el tema pues a todos nos desespera no tener todo inmediato, que no nos presten atención inmediata o que si nos sucede algo nos atiendan. 

Hasta aquí parece lógico que nuestros hijos al igual que un adulto llore o se moleste porque no tiene lo que quiere pero debemos poner límites para que no nos tomen la medida. 

Lo que yo he hecho es jamás gritarle, a mí, en lo personal, me aturden los gritos y creo que una persona no asimila con los gritos, tampoco le pego. 

Lo que hago con Alonso es hablar y aunque esté pequeño sé que entiende y sé que aunque no lo asimile al 100 está aprendiendo a saber lo que no debe y sí puede hacer. 

Por eso cuando comienza en un momento de llanto o estrés, le pregunto qué es lo que pasa y trato de solucionarlo si así continúa con el llanto o puchero lo dejo que llore pues él está eligiendo su estado . 

Claro que si veo que le está o le está causando daño lo atiendo de inmediato. 

Debemos medir nosotros hasta dónde los dejamos que hagan berrinche o que llorón o que den mimos de más, porque también pasa. Ninguna de las dos parte debemos dejar tomarnos la medida, si no debemos tomarnos el tiempo de conocernos y acoplarnos. 

Nos leemos la siguiente… 

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Un paso a la independencia

Por Merle Guadarrama

Cuando los bebés cumplen un año y comienzan a comer casi de todo es cuando más nos llegan las dudas de qué y cómo pueden comer. Dejar la mamila y dar el siguiente paso es uno de esos temas que no sabemos en qué momento hacerlo.

Para ser sincera me ha costado un poquito de trabajo y lo que he hecho es sólo darle la mamila en la noche porque se arrulla.

Durante el día como asiste a la guardería pues se me ha facilitado con la ayuda de sus maestras y me echan la mano para que Alonso no se me haga tan flojito y comience a usar el vaso entrenador.

Primero comencé a darle juguitos pues el agua como que le hace cara de "fuchi". Le pregunté a su pediatra y me dijo que era normal que el “paso” les costara un poco de trabajo pues el sabor de la leche y el “calor de mamá” que ofrece la mamila es difícil de soltar.

Y si a esto le sumamos darle agua simple o de sabor pues aún es más complicado pero lo que hice fue ir poco a poco para que vaya aceptando el vaso.

Primero le di agua  o jugo en esas botellas de Bonafont que  su presentación traen como chupón para que no fuera tan drástico el cambio y además se familiarizará con el sabor.

Al paso de una o dos semanas se la di en vasito entrenador, éstos son muy llamativos o con figuras que les llame la atención.

Y así, suena fácil pero tiene su complejidad, poco a poco Alonso bebe agua y jugo en su vasito y la mamila sólo la agarra en la noche cuando le toca tomar su leche y soñar e ir armando sus sueños…

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Mitos y realidades del chupón

Por Merle Guadarrama




Iniciaré con la frase de: "Todo en exceso es malo". 

Y sí, consulté al pediatra y a la psicóloga para obtener  una respuesta respecto a si es bueno o no el uso del chupón y poder contárselas y ambos coincidieron en que todo es con medida. 

Me quedé igual que ustedes. Y por eso traté de que me justificarán su respuesta. 

El pediatra, mi gran guía me dijo que es bueno usar el chupón sólo para entretener para que concilie el sueño y después retirarlo mientras que la psicóloga, Cinthia Godínez, coincidió en que sólo lo use mientras lograr dormirse pues es el "reemplazo" de la madre como la famosa "mantita". La conocen, ¿no? Esa que hay bebés que no sueltan ni para dormir. 

¡Ah! Pero también consulté a mi dentista y me dijo que el uso excesivo del chupón sí puede interferir en el mal crecimiento de los dientes, porque hay bebés que si no lo retiran a tiempo (18 meses) o que si lo usan todo el día y muerden y, de esta manera hacen mucho esfuerzo por morderlo o succionarlo y sí puede causar un problema. 

Y  bien, les puedo decir que Alonso lo usa muy poco y que no lo busca y que tampoco es necesario para que duerma. Considero que nosotras les generamos los buenos y malos hábitos. 

Así que si los hemos educado a que usen el chupón también podemos enseñarles a que éste sea esporádico. 

miércoles, 19 de noviembre de 2014

La alimentación en casa, qué haces para que coman de todo

Por Merle Guadarrama 


El avioncito o el “cham-cham” pueden ser unos grandes aliados a la hora de comer con nuestros hijos. Si bien a mi no se me ha complicado aún este tema, sé que para algunas mamis es una lucha diaria. 


Considero que éste es un punto muy importante en la educación y crianza de nuestros hijos y no podemos excusarnos en decir que si no come hígado o verduras (por mencionar algunos alimentos) es porque a nosotras o al papá, abuelita y etc no les gusta. Nosotras les enseñamos y enseñaremos muchas cosas, entre ellas el comer bien y de todo. 


Quizá por nuestras labores sea muy complicado pensar qué darles de comer y saber si les está nutriendo, creánme, eso a mí sí me pasa y mucho. Todo los días me cuestiono ¿Lo estaré nutriendo?


Lo que hice cuando me comenzó a agobiar este tema fue recurrir al pediatra y pedirle que me ayudara con una guía de los alimentos que puede comer el bebé y con sus grandes ideas formé menús diarios y los viernes los bauticé “Viernes de porquerías”. 


Se han de preguntar y ¿eso qué significa? Pues bien, opté porque ese día sea el que Alonso sepa que es cuando puede comer papitas, dulces o chucherías y no toda la semana. 


Parece una locura pero me ha funcionado, cada viernes Alonso sabe que llego antes por él a la escuelita, lo llevo a comer sus papas y al parque o a jugar y por un helado, alitas (también son mi delirio) o cualquier otra “porquería” que se les ocurra.


Además procuro hacerle menús divertidos y crear figuras con los alimentos, dicen que de la vista nace el amor y de verdad sí me funciona que vea ositos, soles, corazones y demás figuritas, además de que practico palabras nuevas y así mató dos pájaros de un tiro. 


Son algunas técnicas que me han servido para que mi hijo coma, coma de todo y sobre todo se nutra peor algo que les puedo sugerir mucho es que si están teniendo problemas con este tema recurran a un nutriólogo y a su pediatra.


Recordemos que en la educación de nuestros hijos debemos formar alianza y equipo, no sabemos todo pero podemos aprender para terminar siempre con un buen sabor de boca. 

¡Ah! Les dejo algunas ideas en estas fotos y links. ¡Hasta la próxima semana!



miércoles, 12 de noviembre de 2014

El parto natural

Por Merle Guadarrama




¡Auch!... No se crean, es broma aunque, como dicen, cada quien habla como le va en la feria.  

Todas las mujeres que están a punto de ser mamás o las que ya lo somos pasamos por el momento de ni siquiera poder oír la palabra “parto”. 

Escuchamos de todo por parte de las amigas, las tías, las hermanas, las abuelitas y demás mujeres que ya pasaron por esto. 

Nos cuentan historias lindas, pero también muy terroríficas, de aquí y de allá. 

Que duele, que no duele; que camines para que sea más rápido, que la anestesia raquídea... tantas historias.

Y como prefiero no contar la mía para no formar parte del espanto y nerviosismo que ocasionan esas experiencias personales, les comparto algunos tips y ventajas que a mí me funcionaron para lograr que ese momento en el que estás esperando la llegada de tu bebé no se convierta en un anecdotario de terror y mejor aún tenga grandes ventajas para lo que sigue en este gran camino de la maternidad.

1. Si el embarazo lo permite manténganse activas durante los 9 meses. Por ejemplo, realizar yoga te ayuda a estar relajada y a la flexibilidad corporal.

2. Lleva una dieta balanceada, ten cuidado con los alimentos llenos de colesterol y sal que provoquen preeclampsia que a su vez lleven a una cirugía necesaria. 

3. Platiquen con su médico para saber las probabilidades reales de poder tener un parto exitoso y que ni el bebé ni ustedes tengan algún riesgo. 

4. Sean pacientes, para algunas mujeres las últimas semanas son muy cansadas y se llega a pensar en una cesárea. Sólo es tener paciencia. 

5. La recuperación realmente es rápido, cuestión de una semana (en mi caso) sólo hay que fajarse bien y usar cremas para que no nos sintamos como globos desinflados. 

6. Puedes incorporarte fácilmente a las nuevas actividades que te demanda el bebé y tu familia. 

7. Es una experiencia única y aunque digan que se rompen muchos huesos del cuerpo, la realidad es que tu ángel cuando te tome con su manita te ayudará inmediatamente  a que no sientas ningún dolor de “fractura” ni nada por el estilo. 

Les podría seguir enlistando pero la realidad es que cada cuerpo es diferente y también cada labor y el parto en sí también son diferentes, pero lo que nos puede unir es que hagamos que ese paso final del embarazo sea el mejor de nuestras vidas. ¿Por qué? Porque están por iniciar los mejores momentos de su vida a lado de un ángel que hará, creánme, se olviden por completo de que “sí duele o no duele. 

Respiren, ¡lo mejor está por llegar!

viernes, 7 de noviembre de 2014

Embarazo... y ahora ¿qué me pongo?

Por Merle Guadarrama


                               

El pan de cada día de todas las mujeres es tener lleno un clóset de no saber qué ponernos pero bien sabrán ustedes que como todo en el embarazo se acentúa y nos volvemos más sensibles, más enojonas y demás, pero llega un momento que también nos sentimos las mujeres más feas y gorditas aunque evidentemente no es así y es que no sabemos qué ponernos para lucir como antes de estar embarazadas.

Y como en lo personal sí pasé por todas esas cuestiones te quiero sugerir tips para lucir más guapa, para que te sientas cómoda y sobre todo seas muy feliz y disfrutes de esta nueva etapa.

1. Viste blusas o vestidos en escotes en V y en materiales de algodón. 

2. Usa accesorios llamativos en el cuello o en las manos para que la atención se enfoque en esas zonas de nuestro cuerpo.

3. El uso de un mismo color en una prenda te estilizará más a que si llevas dos o más colores.

4. Busca modelos que se adapten a tu estilo y que tengan detalles de encaje, moñitos, lunares pequeños o líneas verticales. 

5. Opta por flats o tacón tipo puente, también botas planas te ayudarán mucho a estar cómoda.

6. Compra ropa interior de acuerdo a los 3 trimestres del embarazo para que estés cómoda y muy a gusto.

7. Usa pantalones en corte recto y caída amplia pero ideales para esta etapa, ya hay cortes modernos pero con esa fajita que nos aguanta la pancita.

8. No olvides que tú misma proyectas tu estado de ánimo con la ropa y con tus actitudes, somos un conjunto. Esta etapa sí, sí es la mejor de tu vida, créelo pero ayúdate a que sea así.

¡Aaah! Por último, te dejo algunas tiendas en donde puedes encontrar ropa que tienen departamento para embarazadas  o en donde, considero, también encontrarás prendas cómodas, a la moda y para cualquier ocasión ya sea laboral o social.

-H&M (Santa Fe)   
                         
-LOB (Centros comerciales)

-Mango (Centros Comerciales)

- Zara (Centros comerciales)


-Forever 21 (Centro y Perisur)

miércoles, 5 de noviembre de 2014

¿Mamá o profesionista exitosa?

Por Merle Guadarrama 


Les dejo una foto cuando Alonso me visitó en la oficina. 


Algo que realmente siempre me ha apasionado es trabajar, ser una mujer independiente y productiva, lograr mis objetivos profesionales y, sobre todo, destacar en las labores que considero soy buena. 

Debo confesar que cuando me embaracé el primer tema que me provocó angustia fue el laboral y es que justo estaba en un momento de crecimiento y reconocimiento alto. Había hecho mucho para lograr llegar a ese puesto y me frustró un poco pensar que lo tenía que dejar por lo delicado de mi embarazo. 

Fue un choque emocional, sin duda. Éste fue pasando poco a poco pues la atención la robó evidentemente el bebé y el momento que me tocaba vivir. 

Trabajé mucho el hecho de que mi labor ahora era cuidar de mi hijo y de mí. Lo que siempre tuve claro fue incorporarme a la vida laboral después de la lactancia y afortunadamente todo se me ha ido dando como lo pensé.

Cuando me propusieron hablar de este tema me encantó y me ilusionó mucho porque créanme para mí el bebé y comenzar a trabajar han sido golpes (en buen sentido de la palabra) que me han hecho abrir los ojos y creer en que tienes una finalidad en la vida y que Dios te va poniendo en el camino lo que debes tener, justo en el momento indicado. 

Después de tener a mi bebé y pasar la lactancia (más o menos por diciembre del año pasado), vi un anuncio en las redes sociales que solicitaban Directora de PR en la empresa en la que actualmente laboro. De inmediato envié mi CV y supe que ese trabajo era para mí, era de un buen horario y justo el cambio que quería en mi vida y que se adaptara fácil a mi nueva etapa. 

El primer problema al que me enfrenté en el tema “mamá profesionista”, fue el dejar a mi bebé para acudir a la entrevista, mi mamá –mi gran apoyo- me ayudó a cuidarlo y rayada llegué. Recuerdo que me fue muy bien, hice una llamada y lloré, me parecía increíble que me estuviera pasando lo que idealicé un día. Que todo se me fuera alineando y que poco a poco mi vida fura tomando forma, todo el camino hacia casa lloré de alegría, emoción, y  de sorpresa. 

Lo primero que hice al abrir la puerta de casa fue darle un beso y un abrazo a mi Alonso, a mi bello hijo y le dije: “Amor, quiero que estés orgullosa de mí, siempre lucharé por ser la mejor para ti. Ese trabajo será nuestro”.

Dos semanas después me llamaron y me dieron la noticia de que estaba contratada y que iniciaba el 6 de enero, sabía que no sería fácil pero fui la mujer profesionista más feliz porque comenzaba de nuevo mi camino de sobresalir y crecer en una de mis pasiones y a la par Alonso me vería contenta, activa, fuerte e indepeniente para que él, para que los dos y la familia tengamos algo mejor. 

Ahora, mis días inician desde las 6 am y terminan a las 12 o 1 de la mañana del otro, ahora mi tiempo libre es mi trabajo de 9 a 4 de la tarde y mi gran labor es de 24 horas a lado de mi hijo. 

Ser una mujer profesionista y a la vez mamá no está peleado, sólo hay que saber organizarnos y no descuidar ninguna parte, es un equilibrio que logre hacerte feliz. Es un trabajo en equipo y es de mucha paciencia pero sin duda mis dos pasiones ahora se fusionan y me pregunto algo que seguramente varias de ustedes también lo hacen: ¿Qué hacía antes con tanto tiempo libre? 


miércoles, 29 de octubre de 2014

Eligiendo guardería

Por Merle Guadarrama

Una de las primeras decisiones más complicadas sin duda,  llamadas y llamadas y una búsqueda exhaustiva.

Además de lo difícil que es tomar esta decisión hablando sentimentalmente porque, al menos a mí, me provocó culpa de abandonar a mi hijo –aunque no sea así- , es aún más difícil por la poca información y accesibilidad que hay dentro de las guarderías.

En mi caso, fue hacer llamadas tras llamadas y citas tras citas, lo difícil fue que ya trabajaba y lograr que te den permiso diario para poder ver guarderías o un día entero para visitarlas es un gran tema en la oficina pero lo logré,  y es que ya no te dan informes tan fácil, ya es más condicionado a que acudas personalmente.

Quizá les cause gracia pero hasta hice una lista en excel catalogando cada una y calificando algunos parámetros como: seguridad, higiene, sistema de aprendizaje, entre otros.

Hice una gran lista y luego lo grafiqué. Sí, sí me dio tiempo de hacer esta locura pero me ayudó a elegir la guardería en donde actualmente está mi pequeño y no me arrepiento.

Ninguna por más que cumpliera mis expectativas me quitaba la culpa de dejarlo porque sentía que lo abandonaba y que él me lo reprocharía pero es la primer separación y su primer paso de independencia, preferí verlo así: mi bebé se está independizando.

Después del trámite llegó el momento de acudir a su primer día. Mi gran separación luego de 9 meses que estuvo día a noche a mi lado, en mis brazos… Lo alisté, le preparé su lunch y lo llevé en su cochecito.

Él feliz, se quedó tranquilo y contento. Yo, yo derramé lágrimas durante todo el camino hacia la oficina y sólo quería llamar cada 10 minutos para saber cómo estaba mi pequeño.

Llamé por supuesto y la respuesta fue que mi hijo estaba muy bien y muy sonriente, lo imaginé y me tranquilicé un poco.

Ahora sé que uno como mamá también debe aprender a soltar y confiar porque las educadoras o nanas también son nuestras aliadas y debemos hacer equipo a favor de nuestros hijos. 

Ahora veo a Alonso muy despierto, me sorprende lo rápido que se ha desarrollado en la “escuelita” y sé que es resultado de un buen trabajo en equipo ¿Si es difícil? Mucho pero es parte de esta gran aventura de ser mamá.

miércoles, 22 de octubre de 2014

Descubriendo una nueva forma de amar

Por Merle Guadarrama 


Es muy complicado mencionar  sólo una cosa y ustedes mamis me entenderán pues creo que todas coincidimos en que nuestros hijos todos son bellos y únicos.

Lo que sí puedo afirmar es que  a lo largo de esta gran aventura que inició hace dos años y que estoy segura que continuará por mucho tiempo más, es que lo que más amo y me ha enseñado mí hijo es la mujer que soy hoy en día.

La mujer que él descubrió y que me enseñó que está en mí.

Él ha sabido transformar cada momento del día en un aliento de “échale ganas mamá”; una sonrisa en “tú eres la mejor mamá”; un beso y abrazo en “te amo tal y como eres”.

Me ha ayudado a saber lo fuerte que soy y los alcances que puedo tener, él es mi mayor apoyo. ¡Cómo no amarlo en su totalidad!

Sus ojos, su sonrisa, sus gestos, todo él me impulsa a seguir adelante y a luchar por un futuro mejor para él, para mí, para los dos.

Lo que más amo de mi hijo sencillamente es que es mi Ángel, y que es mi hijo.

Me ha enseñado a saber la fortaleza que existe en mí ser y el amor tan bello, sincero y puro que existe.

Él me enseña día a día la gran bendición de ser madre y de tener salud, amor y, sobre todo, el mejor regalo de la vida: él, mi bebé.

miércoles, 15 de octubre de 2014

Estoy embarazada ¿y ahora?

Por Merle Guadarrama

Miedo fue la primer palabra que se me vino a la mente. El temor a lo desconocido  impero en mi ser, lo cual me causó un doble sentimiento (culpa y alegría).

Preguntas como: ¿qué voy a hacer? ¿Seré buena mamá? ¿Podré hacerlo? ¿Mi bebé me amará ya tan pequeñito?

Cada una de estas cuestiones se resolvieron día a día, el miedo no; ese predominó  hasta después de los tres meses.

Era un tema que a mi edad no tenía planeado y por consecuencia no sabía cómo abordar. Lo primero que hice fue compartirlo con mi pareja, pues consideré que ese temor tenía que ser de los dos para poder convertirlo en una gran alegría y así fue.

Lo invité a cenar y con una sorpresa le di la noticia, su rostro fue de alegría y anhelo, eso me ayudó mucho, me abrazó y me dijo: ¡Gracias por darme un  pedacito de nosotros!

Esas palabras me tranquilizaron ya que si a ustedes nos les pasó o están en esa situación, el miedo que uno siente a lo desconocido, a los cambios es normal y a la vez se siente una culpa por sentirlo porque es una vida y no sólo eso, es la vida de tu bebé.

Después del paso de los días lo que siguió fue decirle a la familia iniciando con la abuela, mi madre y gran apoyo, ella fue la más feliz. Así uno a uno de los integrantes de la nueva familia de (Alonso, mi bebé) se fueron enterando y todos coincidieron en una gran alegría; decían: serás una gran mamá.

Palabras de aliento, gestos, caricias y el hombro de cada uno me ayudó a ir superando ese temor a lo desconocido. Pero les decía que este sentimiento estuvo en mí hasta los tres meses y es que este miedo llegó cuando me dijeron que tenía problemas de retención en la matriz y que podía perder al bebé. Ese momento fue el peor momento de miedo y angustia que he tenido en mi vida.

¿Qué hice? Decirle a mi bebé que él no tuviera miedo, que yo estaba con él y que me ayudara a luchar por él, por nuestra vida juntos. Él con su gran fortaleza me demostró que ese miedo sólo nos quitaba fuerzas para conocernos y compartir nuestras vidas. Fue la primer gran lección que aprendí de mi hijo.

Las preguntas que me hice al principio se han ido resolviendo y se irán resolviendo día a día. ¿Qué si me ama aunque sea tan pequeño? Ahora sé que sí cada vez que me dice: ¡MAMÁ!