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jueves, 13 de noviembre de 2014

Qué hacer cuando el niño no quiere comer




Los bebés comen en relación a su tamaño, mucho más que los adultos. Por este motivo, en el proceso de hacerse adultos, tarde o temprano, empiezan a comer menos. El motivo de este cambio alrededor del primer año de vida es la disminución de la velocidad de crecimiento. Algunos niños dejan de comer a los nueve meses y otros esperan hasta el año y medio o los dos años. Durante el primer año, los bebés engordan y crecen más rápidamente que en ninguna otra época de su vida extrauterina.

Cuando el niño no quiere comer

Durante el segundo año, en cambio, el crecimiento es mucho más lento: unos 9 cm de alto y un par de kilos. Según los cálculos de los expertos, los niños de año y medio comen un poquito más que los de nueve meses y los padres, que no están informados de este hecho, piensan que si con un año su bebé come tanto, con dos comerá el doble. El resultado es un conflicto es inevitable y violento entre los padres y el niño.

¿Hasta cuándo siguen los niños sin comer?

Muchos niños empiezan a comer más hacia los cinco o siete años, cuando aumenta su tamaño corporal. Sin embargo, la cantidad de alimento que cada persona necesita es muy variable, y algunos niños comen mucho más o mucho menos que sus compañeros de la misma edad y tamaño. Por otra parte, las expectativas de los padres pueden ser también muy distintas y mientras algunas madres se conformarían con que su hijo se acabase el plato de espaguetis, otras esperan que después de los espaguetis se coma también un filete con patatas, una manzana y un yogur. Por este motivo, es importante respetar la sabiduría natural de los niños frente a sus necesidades fisiológicas.

Se come por necesidad, no por obligación

El hambre, que es la normal demanda del alimento, es diferente al apetito que es el normal deseo de satisfacer el gusto. La conducta alimenticia de los niños necesita una guía desde que son pequeños y nadie mejor que la madre o el padre para valorar este hecho de gran importancia en el crecimiento físico y emocional de su hijo.

La conducta alimenticia de los niños

Los padres pueden hacer mucho por educar correctamente a sus hijos en sus hábitos alimenticios, en su forma de comer, en su manera de demandar el alimento y en la percepción que tienen de la comida.

1. Crea un ambiente agradable. La hora de la comida debe ser agradable y necesaria para el niño. Evita que la comida esté condicionada al castigo, si no concluye el plato.

2. Cambia su percepción de la cantidad de comida. Sirve a tu hijo la cantidad de comida que necesita en función de su edad en el plato más grande. De este modo, percibirá que hay poca cantidad de comida dentro de su plato.

3. Fomenta su autonomía. Puede motivarle poner la mesa, dejar que él mismo se sirva y que decida y tenga autonomía sobre sus gustos alimenticios.

4. Enséñale a comer en familia. Siempre que puedas permítele que coma en familia para que se apropie de los hábitos alimenticios de los adultos, asimilando la conducta y los modelos de la familia.

5. Fomenta la alimentación equilibrada. Permitirle escoger su menú puede influir en el éxito o en el fracaso de su alimentación. El éxito significa que el niño debe probar una variada cantidad de alimentos saludables para ir acostumbrando su paladar a distintos sabores.

6. Evita complacencias y exquisiteces. La hora de la comida tiene un lugar, un tiempo y un fin claro y necesario.

7. Ofrécele sólo lo que necesita. No pretendas que el niño coma la misma cantidad de alimento que vosotros. Deje que él decida y coma la cantidad de comida que necesita para satisfacer su hambre y desarrollar de forma sana sus gustos.


Fuente
http://www.guiainfantil.com/salud/alimentacion/mihijonoquierecomer.htm

lunes, 10 de noviembre de 2014

10 hábitos para prevenir la obesidad




Expertos concuerdan en que las diez recomendaciones para prevenir la obesidad infantil son las siguientes:

1. Consumir más de 5 porciones de frutas y verduras al día
Las frutas y verduras son ricas en vitaminas, minerales, agua y fibra. Esta última va a ayudar a que el niño se sienta más satisfecho, previniendo que consuma otros alimentos.

2. Evitar las bebidas endulzadas con azúcar
Se recomienda limitar el exceso en el consumo de bebidas con azúcar, como son las limonadas, los refrescos o los jugos con azúcar. Es preferible ofrecer agua y bebidas bajas en energía para acompañar los alimentos.

3. Limitar el tiempo que los niños pasan frente a una pantalla
Se recomienda que el niño esté, máximo, 2 hrs. frente a una pantalla, ya sea de televisión, videojuegos, computadora u otros gadgets.

4. Realizar 1 hr. de ejercicio diario
Puede ser algo sencillo, como jugar a la pelota o con la cuerda. Llévelos al parque o, si es posible, inscríbalos en un deporte. Planea actividades con ellos y diviértanse juntos.

5. Controlar las comidas fuera de casa
Está comprobado que se consume mayor cantidad de calorías y grasa cuando se come fuera. Por eso, cuando salgan, elige platillos que no sean empanizados o fritos, ni estén bañados en salsas cremosas, y trata de incluir verduras.

6. Comer en familia
Mínimo una vez por día, ya que así, se fomentan hábitos de alimentación saludables. Para ello, es necesario que se planees este tiempo para compartir.

7. Desayunar diariamente.
Este hábito, que se refleja en el rendimiento escolar, también previene la obesidad. ¿Qué opciones son recomendables? Un licuado con pan tostado, fruta picada, un huevo con frijoles. Si tu hijo no quiere desayunar, empieza ofreciéndole algo ligero, que sea de su preferencia.

8. Que toda la familia se involucre en un estilo de vida saludable
No hay mejor enseñanza que el ejemplo. Los papás tenemos que hacer un esfuerzo por seguir, también, una alimentación sana y hacer ejercicio. Involucra a tus hijos en la rutina de la alimentación saludable, desde ir al súper y escoger las frutas y verduras o los productos más apropiados, hasta la preparación de los alimentos; esto ayudará a que después los quieran consumir.

9. Es importante que el niño duerma en cantidad suficiente
El número de horas depende de la edad. En general, para un niño mayor la recomendación es de 8 a 10 horas diarias.

10. Permitir que el niño aprenda a limitar lo que come
Los padres tenemos la responsabilidad de ofrecer alimentos nutritivos, tratando de no tener en casa dulces u otros alimentos calóricos. Sin embargo, evita regañar o castigar por causa de la comida.

Si detectas que tienes que trabajar en varias de las anteriores recomendaciones, te sugerimos que te ponga como meta la modificación de una o dos como máximo y, cuando ya sea un hábito, continúes con las demás. Al aplicar estas medidas, además de que prevendrá la obesidad infantil, impactará de manera positiva en la salud y el bienestar de toda la familia.


Fuente
http://nutrien.com.mx/secciones/psicologia/168-10-habitos-saludables-para-prevenir-la-obesidad-en-los-ninos

jueves, 6 de noviembre de 2014

10 buenos hábitos para la salud de los niños





No es mentira que todo empieza por casa. Claramente los niños que son educados con hábitos saludables y que tienen mucho más interés en su cuidado personal, aplicarán en el futuro todo lo que han aprendido.
En esta oportunidad, te daremos 10 buenos hábitos para la salud de los niños. Esperamos que los incluyas en la educación de tu hijo y que tú mismo llegues a aplicarlos. Es más, ponte un punto de excelencia en cada uno, vas por buen camino y más adelante tu hijo te lo agradecerá.

1. Enséñales a cuidar su salud
 Hay una etapa en la que los niños son una esponja, quieren experimentar todo lo que ven y lo que suelen hacer es llevárselo todo a la boca. Eso sucede cuando son bien pequeños. No obstante, explicarles lo sucio que puede estar el suelo, no sobra. Tampoco vayas a ser tan estricto, déjalo que juegue con la arena eso hace parte de ser niño.

2. Higiene dental
La higiene bucal es uno de los hábitos saludables que debes inculcarle a tus niños. Como mínimo, debes enseñarle que se lave los dientes dos veces al día. Explícale, sin regañarlo, cómo es todo el proceso, el movimiento del cepillo, el uso de la seda dental. Haz que mantenga la calma y no quiera salir a jugar antes de usar la crema dental. Llévalo periódicamente al dentista y explícale su trabajo. 

3. Artículos de uso personal
Hay diversidad de implementos que son netamente de uso personal. Explícale a tus hijos que cepillos de dientes, peines, sombreros, ropa interior son de su uso exclusivo; quizá no le guste tener la gripe de su amigo o los piojos del vecino. Eso debe quedar claro, pero te lo aseguramos no es tarea fácil, los niños son niños.

4. A dormir temprano
No quieres gritar: ¡Vamos a dormir ya! y correr como loco por toda la casa para acostar a tu hijo. Dormir la cantidad adecuada de horas genera en los niños suficientes energías para el día siguiente. No querrás que tu hijo se duerma en clase solo por trasnochar viendo una serie de televisión. Es cuestión de costumbre, cuando tú dices: Vamos a dormir ya, es ya.

5. Alimentación saludable
Si por salir del paso eres tú quién empaca papás fritas, gaseosas y dulces en su lonchera, no pretendas que tu hijo por iniciativa propia quiera comer frutas o ensaladas. Debes ser cuidadoso con lo que comes tú, y lo que le das a tus hijos, explícale las propiedades y permítele ciertos gustos, pero marca horarios y hazlos cumplir. Y que coma despacio es otra enseñanza que puedes incluir.

6. Lavado de manos
Si no fuera importante, la Organización Mundial de la Salud no habría declarado el 15 de octubre como Día Mundial del Lavado de Manos. Esta práctica tan simple reduce considerablemente los riesgos de contraer enfermedades, mucho más en los niños que no tienen pudor con lo que encuentran en la calle, o la tierra con la que juegan en el parque. Así que al principio le dirás: “A lavarse las manos”, luego él irá solo, te lo aseguramos.

7. Limpieza de la habitación
Limpiar la habitación durante todo un día del fin de semana puede ser aburrido hasta para ti, lo mejor es que eduques a tu hijo con hábitos en los que diariamente mantenga su habitación con una adecuada limpieza. Esto incluye no comer en la habitación, mantener su ropa limpia, los juguetes en orden, entre otras cosas.

8. Hacer ejercicio
A los niños por lo general les encanta jugar. Sin embargo, con el auge de la tecnología muchos se quedan pegados a sus pantallas para vivir la vida del videojuego, y cometes un grave error si evitas una salida al parque a jugar con él y le facilitas el computador o tu celular para que esté quieto. El ejercicio es vital en la salud de los niños y a ti no te iría mal, diviértete con tu hijo.Hacer ejercicio en familia es uno de los mejores hábitos saludables. 

9. Hablar de sexo
Evítate dolores de cabeza en el futuro. Habla claro con tus hijos, cuando consideres que tienen la edad, tampoco puedes invadirlos de información que quizá no entienden. Es fácil explícales cuáles son las partes de su cuerpo, de los cuidados con los extraños, de cómo nació y todas esas dudas sobre elsexo que en cualquier momento surgirán. Sé sincero, no hables en clave.

10. Reciclar y respetar el medio ambiente
Reciclar es un hábito que se toma el mundo y no solo es un asunto de grandes, si educas a tu hijo con algo tan simple como botar la basura en el lugar indicado, seguramente, será una persona de medio ambiente en el futuro.
No queremos niños perfectos, pero sí saludables, así que con estos 10 buenos hábitos para la salud de los niños, los riesgos de enfermedades se disminuirán notablemente. Vamos a practicar los primeros cinco desde hoy; mañana seguimos con los otros hábitos saludables. ¿Qué te parece?


Fuente