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jueves, 30 de octubre de 2014

10 cosas que cambian después de tener un bebé



1. Descubres en tu interior una fuerza que te agarra de sorpresa y hasta te asusta por su intensidad. Te sientes como una leona, preparada para defender a tu "cachorrito" con tus propias uñas y dientes.

2. Te das cuenta que puedes ir más allá de tu límite, y del límite de tu límite, y del límite del límite de tu límite... Y esto te hace sentir infinitamente exhausta y fatigada, pero a la vez infinitamente capaz (¡qué verdad tan verdadera!).

3. Sientes crecer dentro de ti un amor tan fuerte, poderoso y profundo, que a veces hasta te espanta y confunde. "¿Podré querer a otro ser como a esta criaturita?", te preguntas. Ya verás que sí (y ésa será tu gran sorpresa cuando nazca tu próximo hijo).

4. Por primera vez entiendes que "sacrificio" no significa sufrimiento sino: "sacro" + "oficio", o sea, "trabajo sagrado". Comprendes la enorme importancia del lugar que ocupas en el mundo como madre, y el gran valor de tu trabajo.

5. En tu casa, tu vida, tu trabajo... reina un nuevo orden, o más bien, desorden. Aceptarlo es clave para tu felicidad y paz interior, o sea que date por vencida y disfrútalo.

6. Borras de tu diccionario la palabra "asco". Cuando a tu hijo se le cae el chupón en el piso, lo recoges tranquilamente y lo "limpias" con naturalidad en tu propia boca antes de volvérselo a dar.

7. Aprendes a dominar el arte de la improvisación. Compones increíbles melodías, transformas tus dedos en marionetas, e inventas fantásticas y absurdas historias para mantener entretenido a tu bebé (sobre todo cuando está cansado, aburrido o enfermito).

8. Tu cinturita (y todo lo que queda al norte y al sur de ella) definitivamente no es la misma de antes, pero te sorprendes al darte cuenta de que estás mucho más interesada en el ombligo de tu bebé que en el tuyo propio.

9. Los momentos a solas con tu pareja son escasos y breves, pero los dos aprenden a disfrutarlos y aprovecharlos, aunque un cierto lloroncillo esté a punto de interrumpirlos.

10. Compruebas que nada, ni siquiera las matemáticas, es una ciencia cierta. Al fin y al cabo 1 + 1 = 3, y 3 no son demasiados, sino... una familia.


Fuente:

http://espanol.babycenter.com/a4900001/15-cosas-que-cambian-en-tu-vida-cuando-nace-tu-beb%C3%A9



miércoles, 29 de octubre de 2014

Primeros días del bebé en casa




En sus primeros días el recién nacido comenzará a adaptarse a su nuevo ambiente, aunque parezca que solo tiene energía para dormir. De hecho muchos bebés muestran pocos deseos de comer en esos días y es perfectamente normal que pierdan un poco de peso. También es normal que la piel tenga un discreto tono amarillento, esto último se debe a los ajustes que debe hacer su hígado inmaduro y suele desaparecer cuando comienzan a alimentarse regularmente.

Como hacerlo eructar

Los bebés suelen ingerir enormes cantidades de aire durante la alimentación. Para ayudarlo a eructar sosténgalo con la cabecita recostada sobre su hombro el cual debe tener cubierto con un pañal para evitar ensuciarse y dele palmadas suaves en la espalda.

Otra forma, es colocarlo semisentado en sus piernas con el tronco hacia adelante y la cabeza hacia abajo e igualmente le da palmaditas sobre la espalda, si lo coloca en esta postura una de sus manos lo esta sosteniendo por el abdomen. Si lo anterior no le da resultado colóquelo boca abajo por corto tiempo y vuélvalo a levantar para ayudarlo, repitiendo las maniobras antes descritas.

Regurgitación y vómitos

En los primeros meses de vida muchos niños regurgitan después de haber comido. Si la expulsión del contenido gástrico es brusca se dice que vomita y si esto ocurre con frecuencia el niño requiere la atención del médico.

Si el niño ha vomitado casi todo lo que ingirió no debe darle alimento nuevamente, trate de hacerlo esperar hasta la próxima toma, es preferible mantenerlo vacío y en reposo por un rato.

En caso de que los vómitos no cedan consulte al médico.

A medida que el niño sano crece, disminuye la tendencia a regurgitar y vomitar. Si su hijo no tiene esa tendencia y comienza a vomitar llévelo a su médico pues es posible que se trate de una enfermedad.

Las beposiciones del bebé

La primera evacuación del bebé es una masa verde negruzca de consistencia viscosa. Estas heces se llaman meconio y se forman en el intestino antes de nacer. Para el 2º o 3º día las heces comienzan a variar dependiendo de la alimentación.

Es normal que después de cada comida por efecto reflejo se produzca una evacuación, sin embargo no es extraño que en niños lactados al seno las evacuaciones no sean tan frecuentes e incluso pasen varios días sin deposiciones. No se alarme mientras vea a su hijo sano y normal.

El color de las heces de los niños alimentados al seno o con una formula maternizada es verde amarillento, de consistencia pastosa y sin forma. Si la consistencia es dura debe llamar al médico pues el niño está estreñido.

La diarrea se caracteriza por heces disminuidas en consistencia y/o aumentadas de frecuencia y en las primeras etapas de la vida pueden deberse a mala esterilización de las tetinas, precarias condiciones de higiene (lavado de manos), o mala preparación de la fórmula y por tanto debe consultar a su doctor.

Es importante que recuerde que las evacuaciones de cada niño son diferentes y que si su hijo continúa con buen apetito, ganando peso, y sano es señal de que todo anda bien.

Contacto físico

El recién nacido es muy sensible al contacto físico por lo que Ud. puede trasmitirle sensación de calor y protección sosteniéndolo a su lado cada vez que pueda. El niño se conforta y se deleita cuando escucha los sonidos de su corazón. Su abrazo le da sensación de abrigo y seguridad igual que cuando estaba en su útero.

Su atención a las necesidades emocionales y físicas del niño durante el primer año de vida favorecerán el desarrollo de una personalidad saludable.

La hora de comer brinda una oportunidad excelente para satisfacer las necesidades que tiene el bebé de que se le halague y acaricie. Tal vez sea esta una de las razones por las cuales los médicos recomendamos tanto la lactancia materna ya que es el mejor momento para el acercamiento físico y emocional, y se establecen parámetros de reconocimiento madre-hijo, de satisfacción mutua.

Tu bebé es una persona

Muchas madres solo se ocupan de cubrir las necesidades físicas de su hijos sin tomar en cuenta que a pesar de ser pequeños y no hablar, son personas que necesitan se les trate como tales, hablándoles, cantándoles, ofreciéndoles cariño.

Por otra parte hay madres tan preocupadas por su hijo que le ofrecen lo máximo de atenciones y terminan por angustiarlo, impidiéndole apreciar lo que implica su presencia.

Para el adecuado desarrollo psicológico y emocional, su bebé necesita tanto de las ausencias como de la presencia de su madre y familiares más allegados. Un niño que aprende a tener la certeza de que su mamá siempre regresará después de una ausencia, se sentirá más tranquilo y confiado, y a su debido tiempo se encontrará mejor preparado para independizarse y explorar el mundo.


Fuente

http://www.embarazada.com/articulo/los-primeros-dias

lunes, 27 de octubre de 2014

Cómo superar la depresión postparto

Por Beatriz Goldberg*




Tratar de encontrar al menos un momento para hacer cosas que nos gratifiquen. Después de que el bebé nace, muchas mujeres sienten que durante los primeros tiempos no son más dueñas de su vida, que han perdido totalmente su libertad. Es importante hacerse de un rato para ir a la peluquería, o al shopping, ir a tomar un café o invitar a amigos. Cada una sabrá cuáles son aquellas cosas que la hacen sentir bien.

Elegir el momento que les resulte más práctico para realizar este tipo de actividades. Si lo que desean es ir al gimnasio y se anotan a las once de la mañana y tienen que hacer malabares para que alguien les cuide el bebé, eso que tanto las gratificaba dejará de gustarles o directamente no podrán realizarlo más. Por eso es importante, por ejemplo, ponerse de acuerdo con la pareja y realizar esa actividad una vez que él está en casa y se puede quedar con el bebé (si es que no se cuenta con otro tipo de cuidadores, al principio).

Delegar tareas innecesarias. Si se puede, olvidarse de la casa y la comida, por ejemplo, es una idea excelente (o de la casa y la ropa, o de las compras, etc.). Hay que convencerse de que no se puede estar en varios lados al mismo tiempo, y menos con un bebé. Si piensan eso, lo intentan y fallan, se sentirán defraudadas e inevitablemente caerán en la tristeza.

Los comentarios de la gente no siempre están dirigidos a uno en forma personal. “Por suerte vos tenés tiempo, estás todo el día en tu casa” o “Lo único que tenés que hacer es estar todo el día con el bebé” no quiere decir que lo que hacemos no vale o no tiene ninguna importancia. Al contrario. Pero la gente muchas veces pone ejemplos y no se da cuenta de que está delante de una persona que está pasando por un momento muy especial y por una etapa de gran sensibilidad.

No descuidar el arreglo personal. No importa si la ropa que hay que usar es más amplia que la habitual, también puede ser linda. Tampoco importa si se ensucia o se arruga por el bebé. Tiene solución.

Reconectarse con gente que tuvo que ver con contigo antes del embarazo. A medida que los meses avanzan, la futura madre se va envolviendo cada vez más en el tema del bebé, el parto, la crianza, etc. Y va dejando de lado otras cosas que también le interesaban. Volver a sentirse cautivada por ellas es importante.

Buscar momentos de intimidad con la pareja. Tal vez comiencen a sentir algo diferente por el otro. Esto no significa que lo quieran menos. Simplemente están sintiendo algo diferente, lo que no quiere decir que el vínculo se esté deteriorando. Es más probable que la relación se torne más madura y más rica después de esta experiencia alucinante y conmovedora como es la de tener un hijo.


*Beatriz Goldberg es psicóloga y escritora, especialista en crisis individuales y de pareja. Coordina talleres y dicta cursos y conferencias sobre temas relacionados con su especialidad. Es autora de interesantes libros para la familia.
La columna anterior aquí publicada fue un aparte de su obra “Vivir el embarazo en Plenitud” de Lugar Editorial.
Para más información de la autora y sus libros visita su sitio www.beatrizgoldberg.com.ar