jueves, 4 de diciembre de 2014

Un arcoiris para jugar

Por Merle Guadarrama

La semana pasada recibimos una invitación muy agradable. He de confesarles que tenía mis dudas por muchas noticias que he leído al respecto, sin embargo, pude experimentar la experiencia de Rainbow Loom® y quítarme malas ideas de la cabeza.

Si no conoces aún mucho de lo que te hablo, es del juego de ligas que anda muy de moda y que los niños piden mucho. Con mi kit que les muestro en las fotos,  que además está muy completo, pasé más de 1 hora con Alonso intentando hacer alguna figurita.

Y créanme que me quedé sorprendida de la manera que mi hijo intentó  acomodarlas. Este juego permite a los niños colocar estratégicamente las ligas para que conectándolas, torciéndolas logren convertirlas en pulseras y figuras y todo con su imaginación.

Alonso abría las ligas y las ponía y cuando rebotaban le causaba mucha gracia, eso sí, cuide como siempre, que no se las llevara a la boca pues son pequeñas.

La verdad es que yo me quedé fascinada y es un juego que conservaré para que conforme crezca vaya desarrollando habilidades que este juego ayuda como la motriz, su creatividad, confianza y paciencia que en este ritmo de vida que llevamos es muy importante tener.






Los valores en tiempos de Facebook

Por Sonia Soto Maya




En el primer año de Ana Luisa en el kínder la escuela organizó una plática que se denominaba “Participando en la educación de nuestro hijos”. Gustavo y yo nunca dudamos en tomarlo, y asistimos las dos sesiones.

Éste fue impartido por dos padres, como nosotros, pero con hijos ya de Primaria. La primera pregunta que me ayudó a reflexionar fue a qué nuevo peligro estaban expuestos nuestros hijos en esta época y entre que las niñas están aventándose la responsabilidad de traer un bebé a este mundo, es decir, cada vez tenemos más niñas criando niños, me llamó la atención que un nuevo foco de alerta fuera la tecnología y en especial Facebook.

Y es que cuántas veces no hemos visto que alguien se le ocurre citar a niñas a través de este medio y se produce desde trata de blancas hasta violaciones.

¿Entonces? ¿Lo mejor sería alejar a nuestros hijos de eso para que no les pase nada? yo entendí con la plática que la línea es muy delgada entre aislarlos o cuidarlos, por eso nuestras decisiones son difíciles de tomar.

El señor que nos impartía la plática nos dio un argumento que sin lugar a dudas comparto: siempre hemos estado expuestos a ciertos peligros, dependiendo de la época son mayores o menores, sin embargo, hay algo que hará la diferencia de nuestros hijos frente a ello: los valores.

Y es cierto, varias veces lo he platicado con Gustavo, estamos en una sociedad carente de valores, en la que ya está permitido todo, y sinceramente hemos confundido la libertad con el libertinaje. Sé que lo que digo puede parecer extremo y en cierto punto que me doy golpes de pecho, pero de verdad creo que esa es la verdadera razón de la descomposición social que estamos viendo.

Y son cosas cotidianas que nos muestran estos síntomas y que tal vez no queremos ver, desde que en el transporte público se ve a una señora con su bebé y no se le dé el asiento, hasta que ya no se respete a las personas mayores.

El expositor nos mostró una plática en Facebook entre niños no mayores a 8 años, en donde el 90 por ciento de las palabras eran groserías entre ellos, nos dijo que ellos no querían eso para sus hijos y por eso ellos no tenían Facebook.

Pongo el ejemplo de esta red social, no porque crea que es mala, yo la uso, sólo que considero que para todo hay una edad y las políticas de ésta establecen que es para niños más grandes, que alcancen a dimensionar la decisión de aceptar a alguien como “amigo”.

Sin embargo, el punto es que un niño con valores como el respeto, honestidad, empatía, no caería tan fácil en esta situación de insultos que no llevan a nada, sabría que con la violencia no se resuelven los problemas y que todas las opiniones son válidas, y sabría que es importante respetar a los demás para que te respeten a ti.

En resumen esta pareja nos dio una gran lección de vida, nos dijo que debemos criar a nuestros hijos en un ambiente de cordialidad, no en medio de golpes y sombrerazos o malas contestaciones.

Nos dio algunos consejos para crear un vínculo con ellos y que se sientan queridos y que su opinión cuenta, el amor es el primer paso para generar a esa nueva generación de niños con valores:

  1. Dales un día para ellos solos, déjalos decidir qué quieren hacer, si tienes dos hijos que uno se vaya con tu esposo y otro contigo, ese tiempo debe ser dedicado a uno solo, para demostrarles que son muy importantes y que a pesar del trabajo de todos los días hay un día en que le prestas atención sobre todas las cosas.
  2. Explícales las situaciones, no sólo les digas que no y ya, porque lo dices tú, ellos son muy inteligentes y entenderán las razones.
  3. Juega con ellos, no todo el día, dedícales por lo menos una hora diaria entre semana para platicar y compartir lo que les sucedió.
  4. Recuérdales que los amas en todo momento y diles un mote como campeón, eres un triunfador, recuérdales constantemente que es una persona capaz de lograr lo que se proponga, dales seguridad.
  5. Enséñales el valor de la solidaridad y de ayudar a los demás, de cuidar nuestro planeta y no lastimar a ningún ser vivo, sobre todo a los animales, por muy pequeños que estos sean. 

Y ustedes, ¿qué piensan? ¡Compártanos su opinión!

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Un paso a la independencia

Por Merle Guadarrama

Cuando los bebés cumplen un año y comienzan a comer casi de todo es cuando más nos llegan las dudas de qué y cómo pueden comer. Dejar la mamila y dar el siguiente paso es uno de esos temas que no sabemos en qué momento hacerlo.

Para ser sincera me ha costado un poquito de trabajo y lo que he hecho es sólo darle la mamila en la noche porque se arrulla.

Durante el día como asiste a la guardería pues se me ha facilitado con la ayuda de sus maestras y me echan la mano para que Alonso no se me haga tan flojito y comience a usar el vaso entrenador.

Primero comencé a darle juguitos pues el agua como que le hace cara de "fuchi". Le pregunté a su pediatra y me dijo que era normal que el “paso” les costara un poco de trabajo pues el sabor de la leche y el “calor de mamá” que ofrece la mamila es difícil de soltar.

Y si a esto le sumamos darle agua simple o de sabor pues aún es más complicado pero lo que hice fue ir poco a poco para que vaya aceptando el vaso.

Primero le di agua  o jugo en esas botellas de Bonafont que  su presentación traen como chupón para que no fuera tan drástico el cambio y además se familiarizará con el sabor.

Al paso de una o dos semanas se la di en vasito entrenador, éstos son muy llamativos o con figuras que les llame la atención.

Y así, suena fácil pero tiene su complejidad, poco a poco Alonso bebe agua y jugo en su vasito y la mamila sólo la agarra en la noche cuando le toca tomar su leche y soñar e ir armando sus sueños…

martes, 2 de diciembre de 2014

Porque las mamás también necesitamos un respiro

Por Claudia Castro




El único trabajo que nos demanda tener disponibilidad inmediata las 24 horas del día, los 365 días del año y sin ninguna paga es ser mamá. Sin duda podemos decir que la mejor recompensa por este esfuerzo cotidiano son las sonrisas de nuestros pequeños, sus abrazos, el escucharlos llamarnos “mamá”, pero la verdad es que también para poder estar enteras y dispuestas, con actitud, relajadas y en equilibrio, necesitamos un respiro.

Y miren que se los dice alguien que difícilmente logra dárselo. Me cuesta mucho trabajo pensar en mí antes que en mi hijo y/o en mi esposo.

A veces me siento como un hámster en su rueda desde que empieza mi día, hasta que termina: Soy la mamá, la esposa, la reportera, la hija, la hermana, y otros días, también soy la amiga, la vecina, la estilista, la consejera, la cocinera y hasta la veterinaria.

Uno anda por la vida tratando de cumplir con todos esos roles y queriendo quedar bien con todo mundo, que con frecuencia nos olvidamos del más importante: antes que todo somos mujeres y como tales necesitamos querernos, consentirnos, tener nuestro espacio, ser importantes para nosotras mismas.

Ahora, de decirlo a hacerlo, hay un abismo de distancia. Hay un sentimiento que parece poner un freno a toda intención por darnos un lugar importante en nuestra propia vida que se llama ¡Culpa!

¿Por qué existe? De verdad que si no fuera por esa bendita culpa, uno andaría tan quitado de la pena por la vida. Pero, ¡Ah, no! Tiene que estar ese diablillo enjuiciador diciéndonos, “¿Cómo puedes irte a seguir realizándote profesionalmente cuando acabas de ‘abandonar’ a tu hijo en la guardería?”, “¿Cómo eres capaz de irte con tu esposo al cine y andar como si fueran solteritos cuando tienes a un bebé en casa?”, “¿Cómo puedes pensar en un cambio de look o en comprarte ropa o zapatos, cuando ahora lo que tienes que comprar es leche y pañales?”

Y a todas esas preguntas deberíamos de respondernos, ¡claro que puedo hacerlo, no sólo porque ya cumplí con mi deber de mamá, esposa y bla, bla, bla… sino porque además me lo merezco y punto!
Así que el primer paso para poder procurarnos a nosotras mismas es hacer la culpa a un lado y comenzar con pequeñas acciones diarias. Les doy algunas ideas, que no por llevarlas a cabo nos hacen malas madres…
  1. Ir al cine con el esposo o las amigas
  2. Tener una cena romántica con el esposo
  3. Tomar el café con las amigas
  4. Organizar un desayuno con las vecinas
  5. Ir sola de compras
  6. Teñirse el cabello, hacerse manicure/ pedicure
  7. Tomar una siesta mientras el bebé disfruta un tiempo a solas con papá
  8. Tomar un baño con agua caliente 
  9. Leer su libro favorito
  10. Ver su serie preferida en Netflix
En mi caso, salir a mis eventos y conferencias de prensa es mi principal válvula de escape. Disfruto desde el tener qué arreglarme, pensar en qué me pongo, cómo me peino, escuchar las noticias en mi coche durante el trayecto o cantar una de mis canciones favoritas a todo pulmón mientras espero el verde del semáforo; luego llegar, platicar con mis compañeros, conocer gente nueva, escuchar historias, pensar en la nota, redactar… ¡Todas esas cosas recargan mi pila!

Ser mamá requiere de tanta energía, que a veces ni el propio descanso es tan reparador. Necesitamos encontrar esas cosas que sirvan de alimento para nuestra autoestima, para sentirnos íntegras, completas, felices, en armonía y no que nos conviertan en madres histéricas que se la pasen dándoles de gritos a sus hijos… Bueno, eso pienso o ¿ustedes cómo ven?

lunes, 1 de diciembre de 2014

Hijo único, ¿y el otro para cuándo?

Por Ceci Torres




Me cuesta un poco de trabajo entender por qué siempre tenemos que cuestionarnos lo que sigue.

Cuando estamos en la universidad preguntamos ¿y el novio/a? , luego tenemos novio la pregunta es ¿para cuándo la boda?, nos casamos y empiezan ¿y para cuándo el bebé? y llega el maravilloso bebé y entonces es ¿y para cuándo el otro? Y así sucesivamente no dejamos de realizar preguntas.

Esta última es maravillosa, porque apenas está uno aprendiendo a ser papás y tratando de entender el mundo de los niños, el cual  no es nada fácil y la gran responsabilidad que tenemos para con ellos y el mundo solo pregunta ¿y para cuándo el otro?

Yo creo que esta decisión es únicamente de la pareja, el mundo puede decir misa y darte las mil explicaciones de porque no está padre ser hijo único, del por qué es importante compartir con alguien. Pero qué pasa si la pareja sólo decidió tener un solo hijo, ¿está mal esto?

En mi experiencia es una pregunta que nos hemos realizado durante más de un año. A raíz de que Diego cumplió el año y medio yo me sentí lista para el que seguía, pero Jorge no y esto fue algo que nos hizo detenernos un momento y pensar: otro bebé implica gastos extras, una logística completamente distinta, porque mientras uno está en el kínder, el otro tiene que ir a guardería o quedarse con la abuela o persona(s) que puedan apoyar. Los viajes ya no son de dos, ni de tres, si no de cuatro. Las actividades después de la escuela o de la guardería ya no son únicamente con uno y por obvias razones la atención tampoco, esto, es algo que me invadía de miedo y me hacía preguntarme si de verdad habría otro. 

Pero por otro lado, tengo la experiencia de tener una hermana gemela, crecí con alguien, compartí con alguien, me pelee e hice esa conexión que sólo con ella voy a poder hacer en toda mi vida. 
¡Imagínense, estábamos embarazadas al mismo tiempo! La verdad es una experiencia que agradezco a Dios y a la vida poder haber compartido con ella, pero solo con ella pude haberlo tenido y aunque nos la pasemos en temporadas de la greña y en otras nos amemos (como buenas hermanas) la verdad es que ella es mi mita (así nos decimos), y definitivamente es una parte de mi vida que no visualizo jamás sin ella, ni lo cambiaría.

Entonces regreso a la pregunta ¿y para cuándo el otro?

A mí, sí me pesa la importancia de que pueda tener con quién compartir, con quién quejarse de nosotros (sus papás) y lo entienda solo como ellos sabrían, de tener esas peleas que solo con los hermanos se puede tener y saber que ellos ahí van a estar para ti al otro día o cuando se les pase, de tener esas vivencias que solo con ellos y que el día que nosotros faltemos ellos puedan contar con el otro y saber que son familia y estarán ahí.

Sin embargo, también es súper respetable el que una pareja decida tener únicamente un hijo por los motivos que esto los lleve a tomar esta decisión. Repito, creo que esta decisión se toma únicamente en pareja y debemos respetar y no presionar.

Tú, ¿has escuchado esta pregunta?, ¿qué opinas?

sábado, 29 de noviembre de 2014

¡Gracias a la vida!

Por Mario Bárcenas*




Desde niños nos enseñan a asombrarnos con lo que el universo en el que vivimos nos muestra. Nos sorprendemos durante nuestra vida de diversas maneras; tanto positiva como negativamente: desde los regalos de Navidad, con la naturaleza, las estrellas y los viajes, pero con el paso del tiempo vamos perdiendo como adultos la capacidad de asombrarnos, vamos perdiendo la magia, a mi parecer por el hecho de que en un mundo tan agitado, loco y absurdo, vemos día tras días injusticias, violencia, burlas, vamos poco a poco perdiendo la fe.

A veces no nos detenemos a ver lo realmente bello de la vida y lo más mágico en este mundo: nuestros hijos.

Junto con mi bella y hermosa mujer, compañera, cómplice y amiga Alba, hemos formado una hermosa familia, la cual supera cualquier expectativa previa que hayamos imaginado o soñado.

Tenemos dos hermosos hijos, Emiliano el mayor de 3 años y Carlo de 1. Estas lindas criaturitas, nos muestran día con día lo más bello de este mundo y lo más importante para nosotros… verlos crecer.

Hoy doy gracias a la vida y a Dios por la oportunidad de presenciar el desarrollo de dos seres extraordinarios. En este andar he contribuido a superar algún miedo de mis hijos, a desarrollar alguna habilidad, desde lavarse los dientes, hasta caminar. Somos testigos de los primeros pasos de un ser humano, formamos parte fundamental del destino que la vida y ellos vayan a tener como individuos en este nuestro mundo.

Partiendo de eso, quisiera compartirles algunos consejos:

1. Como padres al final lo único que les dejaremos a nuestros pequeños es la educación en cualquiera de sus formas. 
2. No podemos fomentar de ninguna manera la violencia. 
3. Enseñar a ser reflexivos y tener gran comunicación con ellos. 
4. Nuestra única tarea de todos los días es obtener sonrisas y alegrías de nuestros hijos. Con ello pienso que fortalecemos su ánimo, su carácter y sobre todo que se sientan amados. 
5. Poner límites, explicando siempre las consecuencias, pero jamás limitarlos diciéndoles: no puedes, seguridad ante todo. 

Le doy gracias a la vida por mis pequeños, los amo con todo mi ser, quiero principalmente que sean felices, no importa el camino que elijan, simplemente ahí estaremos sus padres para apoyarlos. 

Tengo muchos sobrinos, pero con el paso del tiempo he adquirido muchos más y doy sus nombres: Manuelito, Alejandro, Mateo, Max, Victoria y Marcelo. Ellos hoy forman parte de mi familia, son amigos, primos, incluso hermanos de mis hijos. Han mostrado su cariño de la manera más desinteresada posible que puede existir entre los seres humanos. El cariño que de ellos emana, sin duda es simplemente maravilloso y admirable.

Afortunadamente he ganado grandes amigos, los padres de estos hermosos niños que nos permiten convivir, disfrutar, asombrarnos de sus pasos rápidos y agigantados. Los pequeños que acabo de mencionar tienen algo en común, son seres hijos de gente de bien, trabajadora, sincera y que valoran demasiado el valor de la amistad y el cariño.

Que hermoso es agregar a tu familia, este tipo de personas, que sin duda de manera directa influyen en mis hijos, para que sean felices, buenas personas y educados.

Seguramente no todo es bello, pero la vida nos regala todos los días la oportunidad de cambiar, de ser mejores, ya sea por nosotros mismos o bien porque tenemos la bendición de ser padres.

Por esto, muchas gracias a la vida, gracias a ti Dios.


¡Que Dios los bendiga!


*Padre, Contador con especialidad en Finanzas, proyectos de inversión e Iso. Director de Operaciones y Gerente de Ventas en el área de la Salud.

viernes, 28 de noviembre de 2014

Lo rápido que pasa el tiempo

Por Chuy Cruz*


El 3 de Noviembre cumplí 16 años de ser mamá. Tal vez muchos piensen que había tiempo de sobra para esperar a terminar mi carrera para poder comprometerme como madre, lo cierto es que ser mamá en ese preciso momento ha sido lo mejor que me ha pasado, gracias a eso soy la persona que soy ahora.


Tuvimos retos que enfrentar y gracias a ellos aprendimos demasiado. Mi bebé llegó a iluminar mi vida, aprendí a organizarme mejor y a valorar lo que es ser mamá y a estudiar al mismo tiempo, partir de cero hasta poder sumar éxitos.

Hijo eres mi compañía, mi amigo y algunas veces confidente. Sé que poco a poco entenderás lo que tus padres hacen por ti, ¡así somos todos los papás!

Y todo lo que hacemos es por amor. También nos equivocamos y como te dije algún día, cuando no logremos entenderte, expresa con tus propias palabras lo que necesitas que nosotros estamos siempre ahí para escucharte con atención.

Desde hace 3 años escribo en un blog personal Mamá Extrema, aprovechando los conocimientos de la licenciatura y el aprendizaje que deja ser mamá, mi hermano me propuso iniciar con este proyecto que me ha dejado demasiadas satisfacciones, estar sumergida en temas importantes sobre crianza y educación infantil, me he hecho una mamá más dedicada y preocupada por conocer cada día más al respecto.

Estoy cumpliendo un año con Disney Babble compartiendo mis temas y acumulando experiencias para seguir aprendiendo y creciendo como Editora.

Hace unos días me invitaron a formar parte del Stream Team de Netflix México para recomendar su programación, compartir recetas saludables apoyadas con Mariana Ginsburg y difundiendo un tipo de entretenimiento sano para nuestro hogar.

Gracias a este tipo de trabajo he tenido la fortuna de conocer a excelentes blogueras, mujeres admirables y muchas de ellas mamás con calidad y esto en la actualidad no es común encontrar.

Y ahora estoy más que contenta por poder ser invitada en Charlas de Mamás para que me conozcan y podamos intercambiar puntos de vista que nos sirve de apoyo para desarrollarnos como mujeres, esposas y madres.

No contamos con un manual donde nos indiquen que hacer o como actuar ante la vida, nuestros hijos son diferentes, las situaciones en donde nos desarrollamos también, así que vamos a cometer errores y estos nos dejarán buenas enseñanzas, así que quisiera tener con quien hablar el mismo idioma y aprender unas de otras.


*Mi nombre es Chuy Cruz, soy mamá de un joven de 16 años y una nena de 7, estoy cumpliendo 17 años de casada y estudié la Licenciatura en Educación Preescolar.
Te invito a que me contactes directamente al Blog Mamá Extrema, Twitter @MamaExtrema, FB Mamá Extrema y correo: mamaextrema@gmail.com