viernes, 7 de noviembre de 2014

Embarazo... y ahora ¿qué me pongo?

Por Merle Guadarrama


                               

El pan de cada día de todas las mujeres es tener lleno un clóset de no saber qué ponernos pero bien sabrán ustedes que como todo en el embarazo se acentúa y nos volvemos más sensibles, más enojonas y demás, pero llega un momento que también nos sentimos las mujeres más feas y gorditas aunque evidentemente no es así y es que no sabemos qué ponernos para lucir como antes de estar embarazadas.

Y como en lo personal sí pasé por todas esas cuestiones te quiero sugerir tips para lucir más guapa, para que te sientas cómoda y sobre todo seas muy feliz y disfrutes de esta nueva etapa.

1. Viste blusas o vestidos en escotes en V y en materiales de algodón. 

2. Usa accesorios llamativos en el cuello o en las manos para que la atención se enfoque en esas zonas de nuestro cuerpo.

3. El uso de un mismo color en una prenda te estilizará más a que si llevas dos o más colores.

4. Busca modelos que se adapten a tu estilo y que tengan detalles de encaje, moñitos, lunares pequeños o líneas verticales. 

5. Opta por flats o tacón tipo puente, también botas planas te ayudarán mucho a estar cómoda.

6. Compra ropa interior de acuerdo a los 3 trimestres del embarazo para que estés cómoda y muy a gusto.

7. Usa pantalones en corte recto y caída amplia pero ideales para esta etapa, ya hay cortes modernos pero con esa fajita que nos aguanta la pancita.

8. No olvides que tú misma proyectas tu estado de ánimo con la ropa y con tus actitudes, somos un conjunto. Esta etapa sí, sí es la mejor de tu vida, créelo pero ayúdate a que sea así.

¡Aaah! Por último, te dejo algunas tiendas en donde puedes encontrar ropa que tienen departamento para embarazadas  o en donde, considero, también encontrarás prendas cómodas, a la moda y para cualquier ocasión ya sea laboral o social.

-H&M (Santa Fe)   
                         
-LOB (Centros comerciales)

-Mango (Centros Comerciales)

- Zara (Centros comerciales)


-Forever 21 (Centro y Perisur)

Con un angelito en el cielo

Por Gina Rangel*




Cuando cumplimos un año de casados Luigi y yo decidimos empezar a "hacer la tarea" para que llegara a nuestra casa el primer bebé.

Todo empezó muy bien, hasta que mi deseo de ser mamá, a los 6 meses de intentar embarazarnos, ¡se volvió desesperación!

Bueno, con decirles que, por consejo de mi gran amiga Lis, mi esposo me compró una perrita labrador para calmar un poco mi instinto materno... ¡Estaba a dos de la locura!

Hasta que por fin llegó el día del atraso, y fueron 2, 3, 4 días. Pedí rápidamente una prueba de embarazo a la farmacia, esperé a que llegara Luigi del gimnasio y ¡prueba positiva!

Me acuerdo tanto que Luigi se metió a bañar en lo que daba el resultado y cuando vi las dos rayitas abrí la puerta para enseñarle y los dos llorando supimos que íbamos a ser papás!

¡Por fin la espera había terminado!

Por supuesto desde ese día empecé a usar batitas y blusas aguadas, ¡quería que el mundo entero supiera que iba a ser mamá!

Fuimos al doctor al día siguiente para ver a nuestro retoño, mi adorado doctor nos dijo que debíamos esperar una semana más porque nuestro huevito tenía un tamaño muy pequeñito.

Así que la espera crecía igual que el anhelo de ser mamá.

Todo iba normal, con monitoreos 2 veces por semana. Hasta que un lunes, a los 3 meses de embarazo llegamos mi esposo y yo al ultrasonido y el doctor nos dio la noticia de que el corazón de nuestro bebé había dejado de latir.

Fue la peor noticia que habíamos recibido en la vida, por más que intentábamos reponernos era imposible.

Legrado, hospital, y lo peor... ¡Ya no estaba embarazada! Ahora, a decirle a todo el mundo la noticia.

¿Qué te dicen? No hay palabras que consuelen el vacío tan inmenso.

Después de casi 2 meses de llorarle a mi adorado angelito, decidí retomar el sueño de ser madre y al mes ¡estábamos embarazados nuevamente!

El corazón de nuestra bebé latía como un caballito a todo galope. La primera experiencia del sonido del latido del corazón fue tocar el cielo. Hasta hoy puedo decirles que es lo más sublime que he escuchado, era la melodía de la esperanza, de la fe y del amor profundo.

Fue un embarazo hermoso, lleno de salud y mucho amor, ¡Luigina crecía y se movía a la perfección!

La noticia de que era una niña nos llenó de ternura y amor.

Por fin llegó el día programado, porque mi señorita decidió que no quería nacer. El 22 de julio del 2011 me convertí en mamá, justo un año después del legrado, el 22 de julio del 2010.

Hoy soy mamá de 2 niñas hermosas y tenemos en el cielo un ángel que nos cuida a los 4, que a pesar de su corta vida vino a acomodar muchas cosas, llenó de amor y de fuerza a su madre y me preparó para recibir con todo a sus hermanas.


*Mamá y chef. Cuando nació mi segunda hija decidí dedicarme a ellas y soy la más feliz. ¡Ahora las gozo 24/7!... Doy clases de cocina en casa. Me ha cambiado la vida y ¡lo amo!



Cambio de planes

Por Anabel Sierra*




La historia sobre la mayor aventura de mi vida comenzó hace 6 años cuando me encontraba en el último semestre de la universidad y me vi con un "positivo" en mi prueba de embarazo.

La noticia me tomó completamente por sorpresa ya que no lo tenía planeado, y en ese momento estaba muy lejos de encajar en mi vida. No tenia en mis manos nada que me ayudara a afrontar esta responsabilidad. Me encontraba sola para enfrentarme al mundo y a la bola de "problemas" que se venía encima. 

¿Qué voy a hacer? Fue la primera pregunta que me hice, y sin pensarlo más supe la respuesta ya que sin conocerlo ya amaba a ese pequeño. 

Fue un año de muchas decisiones de las cuales no me arrepiento de ninguna y fue así que a mis 22 años y acostumbrada a que la vida me fuera resuelta me vi en la situación de traer al mundo y hacerme responsable de otro ser.

El camino no ha sido fácil durante estos 6 años. Me ha tocado de todo: estudiar con una panza creciendo y siendo complicado no quedarme dormida en clase; encontrar trabajo, unirme y separarme y una vez más volverme a unir  al amor de mi vida; aprender a poner un pañal; no llorar delante de  él cuando estaba con fiebre...

Pero siempre el objetivo principal en todo ha sido mi hombrecito; el gran faro que siempre me guía, mi luz y mi motivación para salir de cualquier cosa, mi pequeño Alberto.

Hoy me doy cuenta que ninguna otra decisión me habría hecho la mujer que hoy soy, y aunque como toda mamá siempre tengo miedos, el mayor de todos es si estaré haciendo bien las cosas; pero algo me queda claro y es que Dios me eligió para ser su madre, para educarlo y sacarlo adelante y eso me da confianza. 

Afirmo completamente que no se conoce el amor puro y verdadero hasta que tienes un hijo, hasta que vez a un pequeño ser que depende al 100% de ti y para quien tú eres todo, eres su heroína, su gran constante, o en palabras de mi pequeño "Una súper mami".

Aún me queda toda una vida por recorrer y mil cosas que aprender, desconozco si haré de él la mejor persona, lo único que ambiciono es que sea feliz cada día, que haga lo que ama, que disfrute su infancia y trato día a día darle lo mejor que tengo. 

Amo siempre tener ruido en casa, jugar a los Angry Birds, disfruto (por muy poco) entrar sólo a ver películas infantiles en el cine, tener la casa siempre de cabeza, los pantalones rotos cada semana pero sobre todo amo sentir sus abrazos y escuchar “Te amo mami”. 


*Ingeniera en Sistemas y mamá desde hace 6 años de un pequeño hombrecito que todos los días me despierta con una gran sonrisa.

jueves, 6 de noviembre de 2014

10 cosas que deben hacer las mamás trabajadoras para evitar la culpa

Por Lizeth Hernández*




¿Crías o trabajas? A título personal no hay respuesta a la pregunta anterior, lo que ocurre es una decisión de vida. 

En la decisión de seguir trabajando siempre fue platicada con mi pareja y sobre todo viendo por el bienestar de Sofi, mi pequeñita, que en ese momento tenía solo 2 meses y medio.

En este año que estoy cumpliendo de regreso al ámbito laboral, puedo decirles que todo cambió, que por supuesto me encanta brillar en mi trabajo, pero también veo la sonrisa de mi hija en cada cosa que hago; por supuesto su fiesta de cumpleaños fue planeada en tiempos muertos de mi trabajo y me parto en varias fracciones para dejarle un poco de mí a Sofi. 

Y también hay días que la culpa me ronda y me siento la peor mamá del mundo.

Es por lo anterior  que me gustaría compartirles 10 cosas que hoy a 1 año me han funcionado en mi rol de mamá trabajadora:

1. Todos los días sin faltar platico por la mañana y por la noche con mi hija, le explico un poco de mi día y siempre al irme me despido.

2. Trato de marcarle por teléfono a diario.

3. Todos los días le preparo algo que le guste

4. Todas las noches, no importa lo cansada que llegue, jugamos o vemos su video favorito. También dejo el celular y todo lo que tenga que ver con trabajo fuera de su espacio 

5. Tenemos una canción favorita

6. A diario elijo su ropa 

7. Las ocasiones en las que se ha llegado a enfermar, explico los motivos en mi trabajo y siempre estoy con ella para atenderla en ese primer día de enfermedad.

8. Los fines de semana son sagrados para nosotras y procuramos hacer algo distinto en familia

9. Todas las noches tenemos una cita Sofi y yo para llevarla a su cuna a dormir

10. La abrazo mucho, le doy muchos besos y siempre le repito cuanto la amo y lo importante que es en mi vida.


*Soy comunicóloga, mamá de Sofi desde hace un año. Me dedico a la producción de TV y a las Relaciones Públicas. Hace poco descubrí mi gusto por la repostería, actividad que me relaja.



10 buenos hábitos para la salud de los niños





No es mentira que todo empieza por casa. Claramente los niños que son educados con hábitos saludables y que tienen mucho más interés en su cuidado personal, aplicarán en el futuro todo lo que han aprendido.
En esta oportunidad, te daremos 10 buenos hábitos para la salud de los niños. Esperamos que los incluyas en la educación de tu hijo y que tú mismo llegues a aplicarlos. Es más, ponte un punto de excelencia en cada uno, vas por buen camino y más adelante tu hijo te lo agradecerá.

1. Enséñales a cuidar su salud
 Hay una etapa en la que los niños son una esponja, quieren experimentar todo lo que ven y lo que suelen hacer es llevárselo todo a la boca. Eso sucede cuando son bien pequeños. No obstante, explicarles lo sucio que puede estar el suelo, no sobra. Tampoco vayas a ser tan estricto, déjalo que juegue con la arena eso hace parte de ser niño.

2. Higiene dental
La higiene bucal es uno de los hábitos saludables que debes inculcarle a tus niños. Como mínimo, debes enseñarle que se lave los dientes dos veces al día. Explícale, sin regañarlo, cómo es todo el proceso, el movimiento del cepillo, el uso de la seda dental. Haz que mantenga la calma y no quiera salir a jugar antes de usar la crema dental. Llévalo periódicamente al dentista y explícale su trabajo. 

3. Artículos de uso personal
Hay diversidad de implementos que son netamente de uso personal. Explícale a tus hijos que cepillos de dientes, peines, sombreros, ropa interior son de su uso exclusivo; quizá no le guste tener la gripe de su amigo o los piojos del vecino. Eso debe quedar claro, pero te lo aseguramos no es tarea fácil, los niños son niños.

4. A dormir temprano
No quieres gritar: ¡Vamos a dormir ya! y correr como loco por toda la casa para acostar a tu hijo. Dormir la cantidad adecuada de horas genera en los niños suficientes energías para el día siguiente. No querrás que tu hijo se duerma en clase solo por trasnochar viendo una serie de televisión. Es cuestión de costumbre, cuando tú dices: Vamos a dormir ya, es ya.

5. Alimentación saludable
Si por salir del paso eres tú quién empaca papás fritas, gaseosas y dulces en su lonchera, no pretendas que tu hijo por iniciativa propia quiera comer frutas o ensaladas. Debes ser cuidadoso con lo que comes tú, y lo que le das a tus hijos, explícale las propiedades y permítele ciertos gustos, pero marca horarios y hazlos cumplir. Y que coma despacio es otra enseñanza que puedes incluir.

6. Lavado de manos
Si no fuera importante, la Organización Mundial de la Salud no habría declarado el 15 de octubre como Día Mundial del Lavado de Manos. Esta práctica tan simple reduce considerablemente los riesgos de contraer enfermedades, mucho más en los niños que no tienen pudor con lo que encuentran en la calle, o la tierra con la que juegan en el parque. Así que al principio le dirás: “A lavarse las manos”, luego él irá solo, te lo aseguramos.

7. Limpieza de la habitación
Limpiar la habitación durante todo un día del fin de semana puede ser aburrido hasta para ti, lo mejor es que eduques a tu hijo con hábitos en los que diariamente mantenga su habitación con una adecuada limpieza. Esto incluye no comer en la habitación, mantener su ropa limpia, los juguetes en orden, entre otras cosas.

8. Hacer ejercicio
A los niños por lo general les encanta jugar. Sin embargo, con el auge de la tecnología muchos se quedan pegados a sus pantallas para vivir la vida del videojuego, y cometes un grave error si evitas una salida al parque a jugar con él y le facilitas el computador o tu celular para que esté quieto. El ejercicio es vital en la salud de los niños y a ti no te iría mal, diviértete con tu hijo.Hacer ejercicio en familia es uno de los mejores hábitos saludables. 

9. Hablar de sexo
Evítate dolores de cabeza en el futuro. Habla claro con tus hijos, cuando consideres que tienen la edad, tampoco puedes invadirlos de información que quizá no entienden. Es fácil explícales cuáles son las partes de su cuerpo, de los cuidados con los extraños, de cómo nació y todas esas dudas sobre elsexo que en cualquier momento surgirán. Sé sincero, no hables en clave.

10. Reciclar y respetar el medio ambiente
Reciclar es un hábito que se toma el mundo y no solo es un asunto de grandes, si educas a tu hijo con algo tan simple como botar la basura en el lugar indicado, seguramente, será una persona de medio ambiente en el futuro.
No queremos niños perfectos, pero sí saludables, así que con estos 10 buenos hábitos para la salud de los niños, los riesgos de enfermedades se disminuirán notablemente. Vamos a practicar los primeros cinco desde hoy; mañana seguimos con los otros hábitos saludables. ¿Qué te parece?


Fuente

Home-office, ¿el trabajo ideal para mamás?

Por Sonia Soto Maya




Es típico que cuando platico sobre que mi empleo, y por supuesto mi jefe, me permiten realizar mi trabajo desde casa, se piense que es la situación más maravillosa y que todos desearían estar en una situación así.

Como todo en la vida esta situación tiene luces y sombras. Mentiría si dijera que esta situación no me ha traído muchas bendiciones, la más importante es estar cerca de mi hija y hacer cosas tan comunes y mágicas como llevarla e irla a traer del colegio o vestirla para festejar el Día de Muertos y ver esa ilusión que tiene por asistir. Cosas que tal vez a muchas mujeres les parecen totalmente normales, pero para mí, por primera vez en esta situación laboral, son invaluables.

Pese a todo ello, el home office no es tan sencillo como se cree. Desde mi experiencia, y así es como lo describo, tienes que pasar de un rol a otro, a veces sin tener cinco minutos para cambiarte el chip, lo que hace que quisieras que el día tuviera 24 horas más, aunque tal vez no las aguantarías.

Al principio en mi casa a todos les parecía fuera de lo común que estuviera sentada ahí, pero sobre todo que estuviera trabajando, incluso mi hija se me acercaba y me decía que qué hacía.

Mi mamá se ponía a platicar conmigo, por supuesto, todos ellos vivieron la novedad que después de siete años ya no tenía que salir todos los días a la oficina.

Poco a poco comenzaron a darse cuenta que así era mi trabajo, comenzaban a salirse de la sala donde tengo la computadora y se iban a otro cuarto para poder conversar a gusto; en el caso de mi hija, los días que está por la mañana todavía se acerca a pedirme que si el agua, que si leche, ella sólo tiene cuatro años y le es más difícil entender la situación.

Después de casi un año de trabajar de esta manera considero que el home office requiere de mucha autodisciplina, e incluso platicando con especialistas laborales, me doy cuenta que no es para todos, ¿lo es para mí? Todavía considero que estoy en el proceso de organizarme más.

Los especialistas consideran que si realizas home office debes seguir la misma rutina que si fueras a una oficina, levantarte y arreglarte para ello.

En el caso de las mamás es un excelente consejo, porque a las 10 de la noche descubriste que no te dio tiempo ni para cambiarte la pijama y estás echa una facha, lo cual podría incluso hasta alejarte de tu pareja, imagina encontrar diario a una mujer que podrían llamar fodonga.

Sin embargo, nadie sabe que esa mujer fodonga hizo su trabajo, atendió a los niños, hizo los quehaceres del hogar, lavó ropa e hizo de comer, y entre todo ello no se dio tiempo para ella.


Para mí el home office es una excelente herramienta para las mamás trabajadoras, el reto está en realizarlo de tal forma que no termines total y absolutamente agotada.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Educando a través de la crianza natural



Está surgiendo con fuerza un movimiento entre las mujeres madres que cada día tiene más adeptos. Unos lo llaman crianza natural, otros, crianza con apego. Su particular revolución consiste en volver a lo orígenes en lo que a los cuidados de los bebés y los hijos se refiere. Conscientes de la vida llena de prisas que llevamos muchos padres, han levantado la mano para decir: un momento, por favor, aquí algo está fallando. Los niños no necesitan tantas cosas, no necesitan tantos juguetes, ni tantas actividades extraescolares. No desean tantos estímulos artificiales.

Los niños necesitan volver a ser niños y los padres volver a ser padres. Fuera los manuales, las terapias conductistas, cómo enseñarles a dormir, normas hechas para que el adulto no se estrese, aprendizajes fuera de su tiempo. Es una vuelta a la crianza de antes: dar el pecho sin prisas, sin horarios, dormir con los hijos cuando lo necesitas, darles muchos abrazos, muchos besos, decirles constantemente que se les quiere, educarlos con respeto y para que respeten. No se trata de no poner normas, se trata de establecer límites, que entiendan por qué se hacen las cosas pero sin gritos ni castigos físicos.

Tanto está calando el mensaje, que tiene a uno de sus principales impulsores en el pediatra Carlos González y cada vez proliferan más por la red blogs de padres/madres hablando y contando las numerosas ventajas de lo que defienden.

Por supuesto tienen detractores. Personas que opinan que están criando hijos sin límites, en exceso mimados. Ellos se defienden diciendo que no los malcrían, simplemente que respetan al niño como ser humano que es y, dentro de las posibilidades de entendimiento en cada edad, se dialoga y se llega a un pacto.

Pero esta tendencia arranca ya en el embarazo. Y si hay un punto conflictivo ése es el parto. Algunas asociaciones como www.elpartoesnuestro.es defienden una mayor humanización en los mismos y menos medicalización, es decir, dejar que sea la naturaleza la que vaya poco a poco dilatando sin presiones psicológicas o médicas (gotero de oxitocina). Por su parte, muchos médicos se defienden diciendo que los partos, por muy naturales que sean se pueden complicar y que la presencia médica se hace indispensable.

Bimba Bosé, modelo, DJ y cantante, tiene dos hijas. La primera, de 8 años, nació en un hospital. La segunda, de 3, en casa. Bimba forma parte de esa corriente que no desea que a la mujer se la trate como un ser sin capacidad para decidir sólo porque está teniendo unas fuertes contracciones. No está sola, cada vez hay más mujeres (y hombres) que apoyan la tesis de que los partos deberían ser más humanizados, dejar a la mujer caminar, ponerse en cuclillas cuando le viene una contracción. Posturas, todas ellas, mucho más naturales que estar tumbada que, por la ley de la gravedad, dificulta el trabajo de parto.

Acaba de publicar un libro, «Y de repente soy madre» (ed. Temas de Hoy) donde se sincera de una manera muy clara sobre cuáles fueron los sentimientos que tuvo durante la gestación, parto y crianza de sus hijas. Se considera, en el fondo como madre, una mujer clásica, tradicional. Pero para ella ser tradicional supone otras cosas que no son necesariamente lo que otros entienden.


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